Recientemente se ha publicado un avance fundamental en las revistas Scientific Data y npj Urban Sustainability, del grupo Nature, que analiza cómo el cambio climático afecta de manera específica a las megaciudades, donde reside una fracción significativa de la población mundial.
Cómo el diseño urbano intensifica el calor en las megaciudades
Este trabajo se ha llevado a cabo en el marco del proyecto internacional ‘Coordinated Regional Climate Downscaling Experiment’, respaldado por el Programa Mundial de Investigación del Clima. Su objetivo es mejorar la modelización del clima a escala regional en todo el planeta. En la investigación, un equipo de investigadores del Instituto de Física de la Universidad de Cantabria (España) ha abordado el fenómeno conocido como isla de calor urbana, que se manifiesta cuando las ciudades registran temperaturas considerablemente más altas que las zonas rurales que las rodean, según un comunicado de la universidad.
Ciudades costeras frente a ciudades interiores: diferencias térmicas clave
Estas diferencias térmicas se deben a las características propias del entorno urbano, como los materiales de construcción, la disposición de los edificios y el diseño de las calles. Como resultado, las ciudades tienden a retener más calor durante la noche, con diferencias en temperatura que pueden alcanzar varios grados respecto a sus alrededores.
Como consecuencia, las ciudades tienden a retener más calor durante la noche, con diferencias de temperatura que pueden alcanzar varios grados respecto a sus alrededores.
El nuevo conjunto de datos, junto con el algoritmo desarrollado por el equipo, facilita la delimitación objetiva de las áreas urbanas y rurales en 41 grandes ciudades de todos los continentes, incluyendo Tokio, Buenos Aires y París.
Mapa global de islas de calor urbanas: mejorar la adaptación urbana al cambio climático
El estudio también considera la influencia de la proximidad al mar, dado que las ciudades costeras suelen tener un clima más suave, gracias a que la brisa marina favorece la ventilación urbana y atenúa el efecto de la isla de calor en comparación con las ciudades interiores.
De este modo, el enfoque se centra en el efecto isla de calor urbano, donde las ciudades registran temperaturas más elevadas que las zonas rurales circundantes debido a los materiales de construcción, la distribución urbana y el diseño de las calles. Utilizando nuevos conjuntos de datos y algoritmos, los investigadores definen objetivamente las zonas urbanas y rurales en las principales ciudades, teniendo en cuenta también las influencias costeras que moderan el calor mediante la ventilación marina. Se invitó a los lectores a seguir leyendo sobre este tema en CAMBIO CLIMÁTICO.
