El aventurero extremeño José Trejo, quien cada año pasa varios meses en Groenlandia, asegura que los habitantes de este territorio «se tomaban a broma en 2019» las pretensiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de anexionarse la isla; ambiciones que ahora viven «con temor».
En una reciente entrevista, Trejo, trabajador civil en la base de Talavera la Real (Badajoz), destaca que la incertidumbre de los groenlandeses sobre su futuro ha crecido en las últimas semanas al comprobar que el presidente estadounidense «cumple lo que dice».
Temor e incertidumbre entre los groenlandeses
«Hay temor e incertidumbre», insiste Trejo, quien ha protagonizado múltiples expediciones a parajes extremos de bajas temperaturas y que pasa largos periodos trabajando para una empresa turística en Groenlandia «para estar cerca del frío intenso». Aunque depende de Dinamarca, la aspiración de la mayoría de los habitantes, según cree, es ser un país independiente.
No obstante, tal como expone, la isla es consciente de que «aún no está preparada para la aventura del independentismo», especialmente en lo relativo al ámbito económico, y también porque gozan de un elevado grado de autogobierno. En este marco, la población de Groenlandia, a tenor de lo que él habla con los groenlandeses, es que «no quieren pasar de un país a otro», con la añadida incertidumbre de qué acontecería con su autogobierno, recursos y economía bajo soberanía estadounidense.
Bases estadounidenses
Trejo recuerda que la isla cuenta con bases estadounidenses desde hace muchas décadas, mantenimiento una presencia con mayor o menor intensidad según cada periodo histórico. Esto no solo permite mantener una amplia relación con su personal, sino que también resulta habitual ver maquinaria y vehículos ‘yankees’ en las calles.
Sin embargo, esa relación podría quebrarse. El aventurero, de 55 años, expone que tiene amigos en Groenlandia que no dudan en afirmar que «tomarán su rifle» si los estadounidenses «desembarcan a la conquista» de esta extensa isla. «Puede que lo digan de forma bravucona, pero es una demostración del enfado de muchos ante la percepción de que Groenlandia está en venta», asegura.
Incertidumbre
La incertidumbre de los habitantes también la ha hecho suya, ya que aún no ha decidido si repetirá este año el viaje y estancia de dos meses y medio que realizó el pasado año. La relación del aventurero pacense con el frío y los lugares inhóspitos siempre ha estado en sus mapas de viajes.
De hecho, recorrió con esquíes un histórico paso del norte de Canadá para recrear la hazaña realizada por exploradores pioneros en este entorno ártico y cruzó en solitario el lago Baikal, el más profundo del mundo; una aventura que preparó corriendo en torno al río Guadiana a su paso por Badajoz, mientras portaba neumáticos atados a la cintura e incluso durmiendo en cámaras frigoríficas.
