Elon Musk cumplió recientemente uno de sus mayores sueños con Tesla: la implantación de la conducción autónoma en Austin, Texas, lo cual sucedió en junio de 2025. Ahora, el magnate anunció que expandiría su servicio de vehículos autónomos. Lo comunicó mediante X. El fabricante de coches eléctricos busca convertirse en competidor directo de la empresa Waymo, subsidiaria de Apple.
Waymo ya opera taxis autónomos en múltiples ciudades estadounidenses, además de en la capital texana, realizando más de 250.000 viajes de pago a la semana. Los coches de Waymo, eléctricos y fabricados por Jaguar, ya están integrados en Austin y se entremezclan con los cientos de automóviles convencionales que circulan por la ciudad.
Las autoridades mantendrán contacto con Tesla para obtener información adicional sobre algunos accidentes registrados durante las pruebas iniciales. El servicio de robotaxi dio inicio con un número limitado de Model Y en zonas delimitadas, con un empleado de la firma como copiloto.
La última acusación contra Tesla complica a Elon Musk
Las ventas de Tesla han comenzado a descender en medio de una acusación que pone en jaque a la compañía. Un jurado de Florida declaró contra Tesla, advirtiendo que la firma es parcialmente responsable de un accidente ocurrido en 2019, cuando un sedán Model S operaba con un programa de conducción autónoma.
En dicho accidente, un peatón falleció y otra persona sufrió heridas graves. Sin embargo, no se trataba de la misma conducción autónoma de los robotaxis, sino del sistema de asistencia Autopilot. La conducción autónoma de los robotaxis lleva esta tecnología un paso más allá, lo que ha generado dudas en los usuarios sobre la seguridad de la conducción autónoma en todas sus formas.
Los demandantes argumentaron que Autopilot debió advertir al conductor y activar los frenos antes de que ocurriera el accidente. Tesla defendió su posición ante la BBC, afirmando que George McGee, el conductor, fue quien tuvo la culpa, categorizando el veredicto de “erróneo” y manifestando su intención de apelar. Hasta el momento, el fabricante de coches eléctricos deberá pagar 243 millones de dólares en concepto de daños punitivos y compensatorios.
Acusan a Tesla de un accidente mortal: justo cuando Elon Musk quería incentivar la conducción autónoma
Este contexto supone un fuerte revés para Tesla y Elon Musk. Tras la noticia, las acciones de Tesla cayeron casi un 2% al cierre de los mercados estadounidenses de la semana pasada, que también terminaron en negativo. Los abogados de los demandantes argumentaron que Elon Musk no había informado adecuadamente sobre las capacidades de Autopilot, el programa de asistencia al conductor de Tesla.
El abogado Brett Schreiber declaró a la BBC que “Tesla diseñó Autopilot solo para autopistas de acceso controlado, pero decidió deliberadamente no restringir su uso en otros lugares, mientras que Elon Musk le decía al mundo que Autopilot conducía mejor que los humanos”.
Los demandantes buscan que Tesla asuma la culpa
Los demandantes son miembros de la familia de Naibel Benavides León, una joven de 22 años que falleció tras ser atropellada por un Model S. La dramática secuencia tuvo lugar en una intersección en T en los Cayos de Florida en 2019. Su novio, Dillon Angulo, sufrió lesiones de por vida y también es parte de la demanda.
McGee sacó la vista de la carretera unos segundos cuando su teléfono cayó en la intersección. Esta sucesión de eventos provocó que su coche siguiera el camino de su mirada hasta estrellarse contra una camioneta estacionada al otro lado. Las víctimas estaban cerca de su ubicación, pero ni el conductor ni Autopilot actuaron a tiempo para evitar la tragedia.
Se acusa a Tesla de ser responsable de este accidente mortal y deberá pagar cientos de millones. A pesar de que la firma ha anunciado su intención de apelar, esta situación suscite interrogantes sobre cuán confiable puede ser la conducción autónoma. Como resultado, en esta zona de Estados Unidos se ha prohibido el pleno uso de los robotaxis.
