MADRID 12 Ago. (EUROPA PRESS) – Banco Santander ha firmado un acuerdo con OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, para reforzar sus capacidades de inteligencia artificial y convertirse en un banco «nativo en IA», según ha detallado en un comunicado su responsable de Datos e IA, Ricardo Martín Manjón.
La integración de la inteligencia artificial en el negocio
«En el panorama financiero actual, la ventaja no está en ‘usar la inteligencia artificial’ sin más, sino en integrarla en la forma de trabajar», ha dicho Martín Manjón. El objetivo de la firma es convertirse en un banco nativo en IA «con decisiones, procesos e interacciones que se basan en datos y tecnología inteligente». La aspiración de Banco Santander es «generar más valor de manera responsable» y combinar el uso de IA con el trato humano.
Uso actual de la IA en Santander
Aunque Santander ya utiliza la IA desde hace años en detección de fraude y atención al cliente, busca emplear la IA generativa y los agentes de IA para optimizar procesos y redefinir «lo que puede ser la banca». El responsable de Datos de Santander ha indicado que, solo en 2024, se adelantó que la IA supuso ahorros de 200 millones de euros. Además, los copilotos de IA apoyan el 40% de las interacciones de sus ‘contact centers’, al tiempo que procesan 10 millones de llamadas anuales.
Desarrollo y formación en inteligencia artificial
Manjón ha especificado que 6.000 desarrolladores utilizan herramientas de IA dentro del banco, logrando incrementos de productividad del 20% a 30% en algunas tareas. Actualmente, ChatGPT en su versión empresarial está disponible para unos 15.000 empleados del grupo en Europa y América. Este año, el objetivo es extender su uso al 15% de la plantilla, equivalente a 30.000 trabajadores. A largo plazo, para 2026, se proyecta lanzar un plan formativo obligatorio en IA para todo el personal.
Planes futuros para los clientes
De cara a los clientes, Santander tiene previsto en los próximos dos años ampliar el uso de agentes de IA para transformar procesos comerciales y administrativos. El banco aspira a una banca «plenamente conversacional», donde asistentes virtuales resuelvan operaciones para los clientes de tal manera que la IA sea invisible y se integre de forma natural en la experiencia bancaria.
