La ministra de Sanidad, Mónica García, consultará la próxima semana con los sindicatos del ámbito de negociación si retira el borrador del estatuto marco y, con ello, todas las mejoras que introdujo para los profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS), tal y como le ha exigido el Partido Popular (PP). García hizo esta afirmación en la rueda de prensa posterior al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, donde los consejeros del PP solicitaron la retirada del texto, que ha sido rechazado por los representantes de la profesión médica y por las organizaciones que representan al resto de trabajadores del SNS. «Sería una pena» retirarlo, manifestó la ministra, quien admitió que lo más fácil habría sido dejar en el cajón la reforma de esta ley que lleva 22 años esperando y que seguirá defendiendo «a capa y espada».
Apoyo de comunidades y sindicatos
García enfatizó que hará todo lo posible para que el estatuto llegue al Congreso, aunque reconoció que el Ministerio no puede decidir «solo» y necesita «el apoyo de las comunidades y los sindicatos». En este sentido, el próximo lunes trasladará a las organizaciones del ámbito sanitario -CCOO, UGT, CSIF, SATSE-FSES y CIG-Salud- la exigencia del PP, lo que implicaría conservar el estatuto de 2003 y renunciar a las mejoras introducidas, como la reducción de guardias de 24 a 17 horas y las oposiciones cada dos años para combatir la precariedad laboral.
En relación a las exigencias de los sindicatos médicos, CESM y SMA, sobre tener un estatuto propio, García advirtió que esto significaría que todas las mejoras negociadas se aplicarían solamente a ellos y no al resto de trabajadores.
El estatuto específico para médicos, reiteró, debería encuadrarse dentro de un capítulo del estatuto general y común, porque «los derechos y los deberes, las mejoras y las condiciones laborales mejoradas, tienen que ser aplicables a todos los profesionales» y porque en el SNS se trabaja en equipos multidisciplinares. «No queremos fragmentar el sistema», afirmó la ministra. Los sindicatos médicos también solicitaron una mesa de negociación propia y exclusiva, pero García indicó que ya se han explorado todas las opciones posibles que permite la ley de ordenación de profesiones sanitarias para establecer un foro específico. Además, subrayó que Sanidad no puede «alterar el resultado de unas elecciones sindicales» que han designado una representación en el ámbito de negociación.
Un borrador nacido de casi tres años de negociaciones
Por otro lado, García dejó en claro que el documento en cuestión no es el texto final del estatuto marco del Ministerio de Sanidad, sino un borrador resultado de casi tres años de negociaciones, que incluyó más de 60 reuniones con los sindicatos del ámbito y con los médicos convocantes de la huelga.
Se han invertido más de 300 horas en tratar «cada artículo» y «cada una de las propuestas», considerando las limitaciones que pueden tener, tales como «si se invaden o no competencias, o si esto tiene que incluirse en otra ley, como la de seguridad social o las leyes de presupuestos, no solo de los generales del Estado, sino de los de las diferentes comunidades».
Asimismo, la ministra informó que la semana próxima, entre el lunes y el miércoles, se publicarán las listas definitivas de admitidos a las plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE), que se celebrarán el próximo mes de enero. También se refirió a las renuncias de este año en atención primaria, que la Sociedad Española de Médicos Generales (SEMG) ha cifrado en alrededor de 200. García explicó que estas vacantes, que muchos residentes abandonan, «son difíciles de cubrir, porque ya ha iniciado el proceso de formación», y que dependen de las condiciones laborales que se establezcan, en función de la «planificación y los recursos humanos que dispongan las diferentes comunidades autónomas».
