El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha mantenido conversaciones este viernes con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y con el líder opositor Edmundo González Urrutia. En estas charlas, Sánchez ha reafirmado el apoyo de España a una «transición pacífica, dialogada y democrática, liderada por los propios venezolanos».
Apoyo y compromiso internacional
El presidente español hizo este anuncio a través de su cuenta en la red social X, donde manifestó su deseo de que España «acompañe a Venezuela en esta nueva etapa y contribuir a acercar posiciones». Además, Sánchez subrayó que América Latina «sabe que cuenta» con el respaldo de España, recordando que ha transmitido este mensaje a los presidentes de Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México y Uruguay en esta misma semana.
Papel de mediación de España
Sánchez también destacó su intención de dialogar tanto con Rodríguez como con González para facilitar la transición en el país sudamericano, reiterando que España puede desempeñar un papel de mediación en este proceso. En esta línea, el presidente compartió un mensaje contundente:
“España respalda una transición pacífica, dialogada y democrática en Venezuela, liderada por los propios venezolanos. Queremos acompañar al país en esta nueva etapa y contribuir a acercar posiciones”,
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) 9 de enero de 2026.
Demandas de la oposición venezolana
Por su parte, Edmundo González confirmó en su cuenta de X que su conversación con Sánchez, que duró 17 minutos, tuvo como punto central la problemática de la liberación de los presos políticos en Venezuela. González destacó que este proceso «no puede ser selectivo y debe ser verificado, asegurando la libertad plena e incondicional».
El líder opositor destacó la importancia de que la comunidad internacional, y especialmente España, reconozca la diferencia entre «gestos tácticos y compromisos reales con la democracia y el Estado de derecho». González también hizo hincapié en que Venezuela requiere «una transición real», la cual debe incluir la libertad para todos los presos políticos, el fin de la persecución, el desarme de grupos paraestatales y el respeto a la voluntad popular manifestada en las elecciones del 28 de julio.
