El pasado martes, Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat y líder de JxCat, anunció en una conferencia celebrada en la Universitat Catalana d’Estiu (UCE) en Prada de Conflent, Francia, que su partido tomará decisiones sobre su apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez en otoño.
Puigdemont afirmó que considera que se ha otorgado «suficiente tiempo» para que se implementen las condiciones acordadas en el pacto de investidura. «Nosotros decidimos que no haríamos un acuerdo para dar estabilidad a la legislatura; la estabilidad se tiene que ganar periódicamente», advirtió. Destacó que este otoño «pasarán cosas que no han pasado hasta ahora» y que hay temas por resolver.
En relación a la reanudación del curso político en Cataluña y en España, el líder de Junts vaticinó que será «intensa» y anticipó cambios significativos: «Habrá cosas que ya no serán de la misma forma».
La decisión de JxCat pivotará sobre el catalán
Puigdemont subrayó que cualquier decisión que tome JxCat, «se comparta o no, se entienda bien a la primera», seguirá la «conducta» de Pompeu Fabra: «Si falla la lengua, falla todo y nosotros no le podemos fallar a la lengua».
En cuanto a la oficialidad del catalán en las instituciones europeas, el expresidente rechazó «especular» y defendió la importancia de «analizar el conjunto de la situación» antes de tomar decisiones. «Por lo tanto, como ya dijimos en su momento, nosotros deberíamos tomar decisiones este otoño», subrayó Puigdemont.
Además, el exlíder catalán criticó el actual modelo de distrito único universitario, considerándolo «una catástrofe» para Cataluña y su lengua. Expresó las intenciones de Junts de «hacer propuestas en este sentido».
Finalmente, Puigdemont mencionó que tienen una «lista enorme» de propuestas, algunas de las cuales están en desarrollo, y aunque ya han logrado algunos acuerdos con el Gobierno central, no buscarán hacerlos públicos hasta que se cumplan: «No los queremos vender».
