Durante la clausura del acto «Avanzando en el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática», celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, se realizó un llamamiento importante por parte de Pedro Sánchez, quien destacó la necesidad de llevar el Pacto de Estado al Congreso para que sea debatido y ratificado. Este Pacto no debe ser considerado un instrumento electoral, sino un compromiso fundamental para la seguridad y la prosperidad de España.
Sánchez ha señalado que este pacto es «certidumbre para las inversiones» y «tranquilidad para quienes saben que este desafío no va a desaparecer la próxima legislatura». Destacó que España, al ser uno de los países más expuestos de Europa, debe estar mejor preparada para enfrentar los retos climáticos.
Apela a la “España sensata”
El presidente del Gobierno hizo un llamado a «la España sensata», que demanda que el acuerdo prevalezca. Resaltó que la respuesta al desafío climático no debe depender de quién gobierne, sino que debe ser una tarea de todos los ciudadanos, independientemente de sus posturas políticas.
El Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática ha avanzado en España con un segundo borrador que incluye 15 ejes y 80 medidas concretas para abordar el cambio climático de manera estructural.
Este Pacto ha sido enriquecido con más de 3.800 aportaciones de 1.300 actores, desde expertos académicos hasta organizaciones agrarias y de la sociedad civil, logrando un documento más ambicioso y sólido.
Pedro Sánchez comentó que «las mejores políticas son las que duran porque tienen un consenso social», lo que ha permitido redactar una propuesta que refleja las sensibilidades de todos los grupos sociales y territorios. El documento pone el conocimiento científico en el centro de la estrategia y subraya la necesidad de que las administraciones actualicen sus planes de respuesta a los impactos del cambio climático.
Entre las novedades, se añade un eje sobre sistemas costeros y marinos, se combate la desinformación climática e incorpora una propuesta de gobernanza que institucionaliza la participación de la sociedad civil de forma permanente.
Red Estatal de Refugios Climáticos y garantizar el agua “hoy y mañana”
El jefe del Ejecutivo presentó los cuatro pilares fundamentales del Pacto de Estado. El primero de ellos es proteger vidas ante emergencias climáticas, mediante la creación de la Red Estatal de Refugios Climáticos, cuyos edificios serán accesibles para la ciudadanía en todo el territorio español.
Asimismo, se coordinará con redes existentes en comunidades como Cataluña, el País Vasco o Murcia, y se facilitarán fondos para crear refugios en barrios vulnerables donde el calor tiene un impacto más fuerte.
El segundo pilar se centra en «garantizar el agua hoy y mañana», con medidas prioritarias como la reutilización del agua, desalinización y planificación del territorio para evitar usos de riesgo en zonas inundables, un asunto que se considera ya una “cuestión de seguridad nacional”.
Financiación de planes de inundaciones e incendios en pequeños municipios
El tercer eje está destinado a «cuidar nuestro campo», donde el Gobierno reforzará los seguros agrarios y apoyará la adaptación de cultivos a las nuevas condiciones climáticas. Se impulsará un Plan Nacional de Empleo Verde Rural, buscando generar oportunidades de trabajo y futuro en los pequeños municipios afectados por el cambio climático.
El Ministerio para la Transición Ecológica destinará fondos para financiar planes municipales contra inundaciones en localidades con menos de 5.000 habitantes y 20 millones de euros para planes contra incendios en estos municipios.
El presidente reiteró que es fundamental priorizar la ciencia en la toma de decisiones sobre el cambio climático, creando un Panel Nacional de Científicos que proporcionen datos y modelos para garantizar decisiones informadas.
Lamenta el “error histórico” de Europa: “Proteger el clima no es un capricho ideológico”
Pedro Sánchez alertó que «no hay crecimiento económico, progreso y salud cuando el clima se convierte en factor de riesgo». España, debido a su ubicación geográfica, está en la primera línea de esta amenaza, como reflejan los datos alarmantes sobre el aumento de lluvias torrenciales y olas de calor.
En solo cinco años, las lluvias torrenciales han aumentado un 15%, y los veranos son un promedio de 55 días más largos, lo que representa un desafío constante para la agricultura y la vida diaria en muchas regiones. En 2025, el fuego consumió casi 400.000 hectáreas, provocando muertes y evacuaciones masivas.
Sánchez enfatizó que cada euro invertido en prevención y adaptación es un ahorro en el futuro, y que “lo caro es no actuar”. La «emergencia climática no espera» y es necesario actuar de inmediato para salvaguardar el futuro de las próximas generaciones.
Organizaciones ambientales han valorado positivamente los avances, como la creación de refugios climáticos y la formación de comisiones, aunque reclaman acciones más ambiciosas en áreas como la reforma fiscal ecológica y medidas amplias de adaptación y mitigación.
En conjunto, el Pacto representa un esfuerzo por articular una respuesta integral y consensuada a la crisis climática, alineando políticas públicas con el conocimiento científico y las demandas sociales.
