El Pacto de Estado contra el cambio climático afronta una nueva etapa marcada por la urgencia de responder a dos desafíos cada vez más evidentes: el aumento del calor extremo y la expansión de la desinformación climática.
El nuevo texto del pacto se ha enriquecido, desde su presentación en septiembre, con cerca de 4.000 aportaciones de entidades e individuos, una demostración de que España entiende la magnitud del desafío y de que la sociedad demanda su participación en la gestión del problema, ha declarado la ministra en un acto en el Círculo de Bellas Artes.
Entre las novedades que ha detallado la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, se encuentran el reforzamiento del conocimiento sobre el cambio climático y la creación de un panel científico sobre este asunto; un nuevo eje sobre biodiversidad; medidas adicionales sobre los sistemas costeros y marinos; una amplificación del eje sobre las olas de calor, que aborda más el tema de salud integral; una gobernanza distinta para medir el progreso de las medidas; y un eje contra la desinformación climática.
Sobre la desinformación, la ministra ha enfatizado que es un reto que debilita a las instituciones, ataca a los científicos y dificulta la respuesta.
La protección de los hogares más vulnerables, un plan de empleo verde rural y la promoción de simulacros periódicos son otras incorporaciones a la propuesta de pacto.
El pacto y los nuevos ejes: ciencia, biodiversidad y salud climática
El texto original contaba con diez ejes básicos, que ahora son quince. El primer documento contemplaba la creación de una nueva agencia estatal de Protección Civil y de Emergencias, la dotación de más recursos permanentes por parte de todas las administraciones públicas, el reforzamiento del mundo rural y la instauración de una cultura cívica de protección, entre otras medidas.
Actuar es un acto de responsabilidad, un acto de protección de las personas y el patrimonio, ha afirmado Ribera. Un país que se anticipa es más fuerte, agregó.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, aseguró que los profesionales del campo y del mar están para adaptarse y mitigar este nuevo escenario de cambio, por lo que escucharles y apoyarles es un elemento fundamental.
La protección de los hogares más vulnerables, un plan de empleo verde rural y la promoción de simulacros periódicos son otras incorporaciones a la propuesta de pacto.
Planas mencionó las aportaciones de su ministerio a la nueva propuesta de pacto, entre ellas el papel de la ganadería extensiva y el impulso de las razas autóctonas, el uso eficiente del agua y de la energía como un compromiso ineludible, la importancia de los seguros agrarios y el reaseguro a nivel europeo, la agricultura regenerativa y la protección de las comunidades costeras.
Queremos que lo que es una amenaza se convierta en un objetivo de movilización para la sociedad, indicó Planas.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, apuntó que ante el cambio climático hay que redefinir los ejes de actuación y ampliar la capacidad de respuesta y los recursos disponibles. Debemos diseñar una estrategia anticipatoria integral con la que hacer frente a la emergencia climática, afirmó Marlaska. El objetivo es salvar vidas, la sociedad nos lo reclama.
Las 3.985 propuestas para enriquecer el pacto recibidas en tres meses se refieren mayoritariamente a la resiliencia hídrica, la transición ecológica, la cultura de prevención, el ámbito forestal y la reducción del riesgo de desastres.
