San Sebastián, 21 de octubre de 2023.- Fernando Múgica, el histórico socialista vasco asesinado por ETA hace 30 años, ha sido recordado este sábado en un acto contra la «desmemoria», donde su hijo Rubén Múgica reprochó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haber convertido «la acción de gobierno en un mercadillo».
El homenaje se llevó a cabo en el cementerio de Polloe, ante la tumba de Múgica, y contó con la participación del exprimer ministro francés Manuel Valls, el exlíder del PSE Nicolás Redondo Terreros y el exdiputado del PP Adolfo Suárez Illana. También asistieron el alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, del PNV, y la delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia, así como una destacada representación de cargos institucionales y públicos del Partido Socialista de Euskadi. Entre los presentes estaba Ana Iríbar, viuda de Gregorio Ordóñez, edil del PP asesinado por ETA en enero de 1995.
Críticas a Pedro Sánchez
Rubén Múgica pronunció un discurso muy crítico hacia Sánchez, recordando los momentos en que ETA perpetraba asesinatos, y denunciando que «la basura batasuna atemorizaba a una parte de la población». Hizo referencia específicamente al secretario general de EH Bildu y a la portavoz de la coalición abertzale en el Congreso, Mertxe Aizpurua, indicando que «los asesinos fueron distintos y en épocas distintas, pero los chivatos de Batasuna fueron los mismos».
El hijo de Fernando Múgica resaltó la «complicidad en su blanqueamiento» y criticó que los herederos de los criminales imaginaban que un «desmemoriado llamado Pedro Sánchez» convertiría la acción de gobierno en un mercadillo, tratando de incluir a los responsables en la toma de decisiones de hoy.
Asesinatos sin resolver
Múgica también exigió «igualdad» para las víctimas del terrorismo, subrayando que «no puede ser que casi 380 asesinatos estén aún sin resolver» y cuestionó al Estado sobre el cierre prematuro de muchos sumarios. Instó a las figuras políticas a que «exijan a Arnaldos y Mertxes que digan los nombres y apellidos de los asesinos, que sin duda conocen».
Añadió que «los asesinados y su memoria no son patrimonio de nadie», recordando el último pensamiento de su padre antes de ser asesinado: «que la democracia es condición necesaria, pero no suficiente, para la existencia y garantía de las libertades». Insistió en que «no hay punto intermedio entre quienes mataban y quienes morían» y en que el Estado debe ser «impecable e implacable» con los terroristas.
Recordar a todas las víctimas
Nicolás Redondo Terreros, presente en el acto, recordó a Fernando Múgica y a Javier Lambán, ex presidente del Gobierno de Aragón fallecido el año pasado, enfatizando que «ellos sí dirían que Otegi no es quien para dar carnés de constitucionalistas». Además, Manuel Valls subrayó la importancia de recordar a las víctimas y hacer un esfuerzo de memoria, instando a no perdonar a los asesinos a menos que ellos mismos pidan perdón y reconozcan sus hechos.
La valentía de Fernando
El alcalde Insausti destacó que «honrar a Fernando es reivindicar la buena política del trabajo honesto, del compromiso cívico y, sobre todo, de la valentía personal». Subrayó que Fernando Múgica representa una saga de políticos que se sacrificaron por Donostia, incluso arriesgando su vida. Por su parte, el secretario general del PSE de Gipuzkoa, José Ignacio Asensio, consideró fundamental recordar cada año a «aquellas figuras del socialismo vasco que tanto dieron por el fin del terrorismo», aunque evitó profundizar en las críticas de la familia a las acciones del Gobierno del PSOE, afirmando que ese recuerdo no se comparte aunque se respeta.
