Decenas de personas participan este sábado en la rave que se celebra en el embalse del Cenajo, en Albacete. El subdelegado del Gobierno en Albacete, Miguel Juan Espinosa, ha avanzado que los organizadores de este evento no comunicado ni autorizado podrían enfrentarse a sanciones por «diferentes delitos» y ha confirmado que ya se han abierto diligencias al respecto.
Problemas medioambientales
Uno de los delitos que podrían ser imputados tiene carácter medioambiental, ya que el entorno del embalse es una zona de especial protección de aves (ZEPA), lo que podría implicar un incumplimiento de la normativa ambiental. Además, el subdelegado ha comentado que también podría haberse infringido la ley de espectáculos, dado que se trata de un evento no autorizado y no comunicado.
Otro de los aspectos preocupantes es el posible tráfico de drogas, ya que la Guardia Civil ha realizado numerosas aprehensiones de estupefacientes durante los controles en las carreteras de acceso. Espinosa ha informato que «ya hay diligencias abiertas» y no ha descartado que los organizadores de esta rave sean las mismas personas que dirigieron la ‘Big Fucking Party 2025’, un evento que atrajo a miles de asistentes a las cercanías del aeropuerto de Ciudad Real durante seis días.
A pesar de las preocupaciones, la macrofiesta, que reúne a unas 3.500 personas, se está desarrollando sin incidentes significativos, gracias a un dispositivo de alrededor de 300 guardias civiles, incluyendo unidades cinológicas, helicópteros, drones, y agentes de información.
Condiciones meteorológicas y seguridad
Espinosa ha destacado que el principal temor de las autoridades es el posible cambio en las condiciones meteorológicas. Los asistentes se encuentran «en el vaso del pantano», lo que podría convertir esa área en una trampa en caso de lluvia. Esta situación plantea serios riesgos para la seguridad de los participantes.
Carreteras controladas por la Guardia Civil
Debido al control de las carreteras por la Guardia Civil, los asistentes han buscado «otras formas de poder alcanzar el embalse» a través de caminos y pistas forestales. Si se produjeran cambios drásticos en las condiciones, la evacuación podría ser complicada debido a la gran cantidad de vehículos presentes.
Algunos asistentes han dejado sus vehículos en medio del camino y han optado por continuar a pie hacia la rave, complica aún más una posible salida. Por esta razón, los agentes están intentando convencer a los asistentes para que comiencen a marcharse, advirtiendo que «pueden convertir aquello en una trampa».
Este viernes, se detectó que había varios vehículos, principalmente de matrícula francesa, que estaban abandonando el lugar, así como otros que desistieron de acceder a la zona tras pasar horas parados en las colas de las carreteras para llegar al embalse.
