En septiembre de 2025, grupos ecologistas alertaron a la Dirección General de Medio Ambiente de la Unión Europea sobre las capturas de osos en Castilla y León para su radiomarcaje. Esta preocupante denuncia surgió tras la aparición de dos cadáveres de osos que habían sido capturados y marcados por personal de la Junta de Castilla y León.
Ecologistas denuncian riesgos en el radiomarcaje de osos
La organización ecologista manifestó tanto a la administración autonómica como al gobierno central el excesivo e innecesario riesgo que a su juicio supone estas capturas, señalando la falta de experiencia y cualificación del personal encargado y cuestionando los objetivos de la práctica.
En noviembre, Ecologistas en Acción recibió una comunicación del Jefe de la Unidad de Conservación de la Naturaleza de la Dirección General de Medio Ambiente de la UE. Este funcionario destacaba que, según un informe de 2020, «Large carnivore distribution maps and population updates», Castilla y León y Cantabria realizaron un estudio genético en el que se reportó un total de 370 osos (250 en el oeste y 120 en las subpoblaciones orientales).
No obstante, el informe considera que «estos resultados no son coherentes con los estudios a las hembras con copas del año realizados durante los últimos 30 años y con los estudios genéticos anteriores». Además, señala que «no se dispone de publicaciones ni informes técnicos, sino solo un comunicado de prensa de la Junta de Castilla y León».
Dudas sobre la recuperación real del oso cantábrico
En septiembre de 2025, los ecologistas habían puesto en conocimiento de la Dirección General de Medio Ambiente de la UE su preocupación por las capturas de osos en Castilla y León para su radiomarcaje, tras la aparición de dos cadáveres capturados y marcados por personal de la Junta de Castilla y León.
Para los ecologistas, la respuesta del organismo europeo despeja cualquier duda y deja claro que el censo genético realizado por las comunidades autónomas de Castilla y León y Cantabria carece de fundamento científico y está claramente sobredimensionado, como ha sido advertido por los ecologistas.
Además, han insistido en que la información oficial proporcionada por la Junta de Castilla y León sostiene que la población de osos evoluciona de manera excelente, una afirmación que en el Oriente de la Cordillera Cantábrica no se ajusta a la realidad, considerando el número de hembras reproductoras.
Este episodio resalta la importancia de contar con metodologías transparentes y validadas científicamente en los censos de fauna silvestre, especialmente cuando estos datos son fundamentales para desarrollar estrategias de protección, financiamiento y cumplir con compromisos ambientales a nivel europeo.
