A partir del 22 de abril de 2026, viajar con perros, gatos, hurones o aves dentro de la Unión Europea sufrirá cambios significativos. Lo que antes era un sencillo viaje al pueblo con el perro en el asiento trasero o una escapada de fin de semana con el gato, ahora comenzará en la consulta del veterinario, requiriendo una revisión más exhaustiva de la documentación. Este cambio viene de la mano de un nuevo Reglamento Delegado de la Comisión Europea, que actualiza las directrices para los desplazos sin fines comerciales de animales de compañía basándose en la legislación sobre sanidad animal de 2016.
Recientemente, han circulado titulares que afirman que «todos los dueños deberán preregistrar los viajes de sus mascotas». No obstante, la realidad es más matizada. El texto oficial no impone, al menos por ahora, un registro digital previo de cada viaje, aunque esta posibilidad está sobre la mesa y podría materializarse en un futuro cercano.
¿Qué cambia a partir del 22 de abril de 2026?
El nuevo reglamento sustituye prácticamente al sistema anterior de 2013, cuyo periodo transitorio culminará el 21 de abril de 2026. A partir de esa fecha, los movimientos no comerciales de animales de compañía se regirán por un único acto legal que detalla los requisitos de identificación, vacunas y documentación para perros, gatos, hurones y aves.
En la práctica, esto se traduce en un proceso muy claro. Para llevar un perro, gato o hurón a otro Estado miembro, será necesario mantener lo que ya se exigía en gran medida: un microchip legible o un tatuaje anterior a 2011, una vacunación antirrábica válida y, en el caso de perros que ingresen en países declarados libres de Echinococcus multilocularis, un tratamiento antiparasitario documentado en las fechas indicadas en la norma.
Además, el reglamento establece que los desplazamientos no comerciales seguirán limitados a un máximo de cinco perros, gatos o hurones por viaje. Si se supera esta cifra, excepto en casos muy concretos relacionados con competiciones y similares, el movimiento dejará de considerarse «familiar» y se clasificaría como movimiento comercial, que es mucho más estricto.
Perros, gatos y hurones: lo que se mantiene y lo que se refuerza
Para quienes viajan con perros o gatos dentro de la UE, hay una mezcla de continuidad y ajuste. La identificación mediante microchip seguirá siendo la base del sistema. El animal deberá provenir de un lugar donde no se hayan notificado casos de rabia en los 30 días previos al viaje y tendrá que haber recibido la primera vacunación antirrábica al menos 21 días antes del desplazamiento o estar correctamente revacunado.
Cuando un animal entra en la Unión desde un país tercero, el reglamento enfatiza la importancia del certificado zoosanitario emitido por un veterinario oficial o autorizado. Este documento debería incluir la identificación, la vacunación antirrábica, los tratamientos contra Echinococcus si corresponden, y una declaración que confirme que el viaje no tiene fines comerciales. Su validez se limitará a seis meses a partir de los controles en el punto de entrada o hasta la caducidad de la vacuna antirrábica, lo que ocurra primero.
En términos prácticos, esto exige una planificación más rigurosa. Ya no será suficiente revisar la cartilla de vacunación la víspera de un viaje en coche o avión. Será necesario coordinar las fechas de vacunas y certificados con la programación del viaje, un aspecto que los veterinarios están empezando a explicar en sus consultas.
Aves de compañía: el nuevo límite de cinco y el miedo a la gripe aviar
Un cambio notable se observa en la regulación de las aves de compañía que llegan desde países ajenos a la UE. El nuevo reglamento impone un límite de cinco aves por desplazamiento no comercial cuando se ingresa a un Estado miembro desde un tercer país. Si se excede este límite, el movimiento se considera importación de aves en cautividad, lo que implica controles fronterizos más rigurosos y requisitos adicionales.
Asimismo, las aves tendrán que ser identificadas de forma individual mediante un sistema permanente que incluya un código alfanumérico único. Para mitigar el riesgo de gripe aviar, se implementarán medidas como aislamiento previo al viaje, pruebas de laboratorio para detectar subtipos H5 y H7 de gripe aviar altamente patógena o una cuarentena de 30 días tras la llegada, ya sea en el domicilio, aisladas de otras aves, o en un establecimiento autorizado según las indicaciones de la autoridad veterinaria.
Los propietarios de aves como loros, canarios y otras especies exóticas que planeen un viaje largo se encontrarán con que la parte administrativa y el tiempo se tornarán tan relevantes como la elección del transportín.
¿Y el famoso preregistro digital: en qué punto está?
El texto aprobado no obliga a registrar cada viaje de la mascota en una base de datos europea antes de salir de casa. Sin embargo, durante la fase de consulta, muchas organizaciones solicitaron precisamente eso: un registro obligatorio en bases de datos interoperables y la creación de un pasaporte electrónico para perros, gatos y hurones.
De manera paralela, el Consejo y el Parlamento han alcanzado un acuerdo político sobre un reglamento específico para el bienestar y trazabilidad de perros y gatos, que prevé que los movimientos no comerciales se inscriban en una nueva base de datos de viajeros con mascota, al menos cinco días antes de la llegada. Este texto aún aguarda su adopción formal, aunque la profesión veterinaria ya lo considera un importante avance contra el comercio ilegal.
En resumen, la idea del preregistro digital avanza, aunque aún no se ha establecido como una obligación diaria para quienes cruzan fronteras interiores con sus animales.
¿Qué debe tener en cuenta ahora quien viaja con mascota?
Para los propietarios de mascotas, el mensaje práctico se resume en tres puntos clave: mantener al día el microchip y la vacunación antirrábica, revisar con suficiente antelación si el país de destino requiere tratamiento contra Echinococcus, especialmente para perros, y consultar con el veterinario sobre qué certificados o documentos serán necesarios, dependiendo de si el viaje es dentro de la UE o desde un país tercero. En el caso de las aves, es fundamental tener en cuenta el límite de cinco ejemplares por viaje y los posibles periodos de aislamiento o cuarentena.
Al final, estas normas tienen como objetivo reducir el riesgo de zoonosis en un contexto de mayor movilidad, temperaturas más cálidas e incrementos en el intercambio de animales de compañía. Se trata de aplicar el enfoque «Una sola salud» en el equipaje del perro.
El Reglamento Delegado de la Comisión sobre los requisitos zoosanitarios para los desplazamientos sin fines comerciales de animales de compañía ha sido publicado como documento oficial del Consejo de la Unión Europea.
