La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentó en Madrid una propuesta de nuevo modelo de financiación autonómica, que ha suscitado diversas reacciones en el ámbito político español. Para el presidente catalán, Salvador Illa, se trata de la «mejor de la historia». Por otro lado, el líder de ERC, Oriol Junqueras, considera que se requieren mayorías políticas «incómodas», mientras que para el PP esto representa un «premio para los independentistas».
Un modelo controvertido
La propuesta de financiación autonómica acordada entre el Gobierno y Esquerra el jueves y presentada el viernes por Montero ha generado un intenso debate político. En un Consell Nacional extraordinario del PSC, Illa defendió el modelo como «más transparente y eficiente», asegurando que «nadie pierde y todos ganamos». Sin embargo, también ha criticado a quien consideró al PP como una alternativa que se reduce a «la queja».
Junqueras, en un anuncio relevante, mencionó que Cataluña podría llegar a recaudar hasta el 80 % de su IVA, instando a alcanzar consensos en el Congreso para aprobar el nuevo acuerdo de financiación: «Hace falta construir mayorías que muchas veces no son del todo cómodas». Además, Sumar instó a Junts a decidir «de qué lado están», promoviendo la colaboración en defensa de los intereses de las mayorías trabajadoras catalanas.
Una propuesta con obstáculos
La propuesta presentada por María Jesús Montero requiere una mayoría absoluta en el Congreso, algo que actualmente queda lejos de garantizarse. El sistema de financiación autonómica, que cubre costes fundamentales como sanidad, educación y dependencia, está regulado por una ley orgánica. Así, si el PP o Junts votan en contra o se abstienen, la propuesta podría quedar sin efecto.
Reacciones del PP
El PP no solo criticó la propuesta, sino que también anunció la intención de cambiar el modelo una vez que llegue al Gobierno. Miguel Tellado, secretario general del PP, afirmó que cuando Alberto Núñez Feijóo asuma la presidencia, presentará un sistema de financiación «justo y solidario» en un plazo de un año. Criticó el «pacto» entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Junqueras, al que acusó de «repartirse el dinero de todos los españoles» y «comprar el apoyo del separatismo».
Críticas desde PP y PSOE
La iniciativa del Gobierno ha recibido ataques desde varios ejecutivos autonómicos, tanto del PP como del PSOE. El consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, indicó que comunidades como Cataluña «salen muy bien paradas» a costa del resto. El presidente aragonés, Jorge Azcón, expresó que «no somos tontos» y que no van a «dejarse engañar» ni arrodillarse ante el independentismo.
Desde Andalucía, el consejero de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, expresó que el modelo propuesto «instaura la injusticia y la desigualdad entre españoles», mientras que Loles López, responsable de Inclusión Social, criticó que las comunidades se enteraron del modelo a través de la prensa. En Murcia, Miriam Guardiola denunció que el acuerdo «a puerta cerrada» concede privilegios a Cataluña, dejando a su región «con las migajas». Por su parte, el presidente del PP de Asturias, Álvaro Queipo, señaló que la propuesta supone una «sentencia de muerte» para el Principado.
Defensores del modelo
Por el contrario, varios líderes autonómicos del PSOE han defendido la propuesta. Diana Morant y Pilar Alegría destacan sus virtudes, aprovechando la ocasión para atacar a sus adversarios del PP. Morant solicitó al presidente de su comunidad, Juanfran Pérez Llorca, que vote a favor del nuevo sistema de financiación. Alegría criticó al presidente aragonés, Jorge Azcón, por su enfoque confrontativo. Asimismo, Ximo Puig, expresidente de la Generalitat Valenciana, también defendió el proyecto gubernamental, afirmando que responde a la «equidad, suficiencia y justicia» signada durante su mandato.
