Fieles y curiosos se congregarán ante la Virgen Macarena en su basílica en la capital andaluza. La imagen de la Esperanza Macarena de Sevilla será retirada del culto esta noche, justo al cerrar su basílica a las visitas, para iniciar su restauración más intensiva, que fue aprobada por los hermanos en un cabildo extraordinario el pasado 29 de julio.
Esta restauración, que durará al menos tres meses, estará bajo la dirección del conservador Pedro Manzano. Todo esto se lleva a cabo tras la polémica que surgió semanas atrás por el resultado de las intervenciones realizadas en junio, las cuales contaron con un rechazo casi unánime de los hermanos.
Tan pronto como se cierren las puertas de la basílica, a las 21:30, la imagen será bajada de su lugar de culto para ser entregada a técnicos de la empresa cacereña Samitech, especializada en investigación y desarrollo de soluciones tecnológicas para el control de plagas.
Uno de los aspectos claves para la restauración será la realización de un tratamiento intensivo de al menos tres semanas para eliminar los xilófagos—gusanos que han dañado la imagen. Samitech tiene un método patentado que utiliza la técnica de desinsectación por anoxia, la cual elimina plagas de elementos en obras de arte sin dañarlas, al aprovechar la falta de oxígeno.
La primera parte del trabajo
La erradicación de los insectos es la primera fase de una labor de restauración que fue aprobada en un multitudinario cabildo celebrado el 29 de julio, donde participaron 1.817 hermanos; de ellos, 1.475 votaron, con 998 a favor y 458 en contra, además de 13 votos en blanco y 6 nulos.
Además de los trabajos iniciales que realizará Samitech, la restauración global de la imagen estará a cargo del conservador Pedro Manzano, quien tendrá como objetivo devolver a la imagen su aspecto anterior a la intervención rechazada por los hermanos, particularmente el cambio en la colocación de las pestañas de la virgen.
Los trabajos se llevarán a cabo en coordinación con el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), donde se realizarán análisis para establecer el estado de la imagen y que servirán de base para el nuevo trabajo previsto. Todo esto con la condición de que la Macarena no salga de su basílica.
Varias actuaciones durante al menos tres meses
La restauración incluirá diversas acciones, desde la manipulación de las pestañas hasta una prueba de carbono 14 para determinar la antigüedad exacta de la imagen, que, según lo establecido en el IAPH, data de algún momento del siglo XVII.
El proceso será minucioso, hasta el punto de que se retirarán las lágrimas del rostro de la virgen y se quitarán las pestañas para recuperar el aspecto original. Se realizarán muchas otras intervenciones, ya que el objetivo es un remozado total de la imagen.
Sin prisa, la hermandad tiene en mente varias fechas clave para los trabajos. La primera es el 18 de diciembre, día de su onomástica, cuando la Virgen de la Esperanza Macarena debería estar en besamanos. Si para dicha fecha no se obtienen los resultados deseados, los trabajos continuarán hasta la próxima Cuaresma, con la vista puesta en la ‘madrugá’ del 3 de abril, cuando debería recorrer las calles de Sevilla junto al Señor de la Sentencia.
La ausencia de la virgen en el altar principal hará que, a partir de este miércoles, su basílica presente una imagen diferente, mostrando a Jesús de la Sentencia en su lugar. Aún no se sabe cuándo se restablecerá la «normalidad» en este templo sevillano que da nombre a todo un barrio.
