La protección del agua en las elecciones de Aragón se ha convertido en una exigencia clave para Greenpeace, ante la grave contaminación que afecta a numerosos municipios y a miles de personas. La organización pide a todos los partidos políticos que sitúen el agua como prioridad absoluta en el próximo ciclo político, que frenen la expansión de la ganadería industrial y garanticen un modelo agrícola y ganadero que proteja la salud, el territorio y los recursos hídricos.
La protección del agua en las elecciones de Aragón marca el debate político
La organización ecologista alerta de una crisis silenciosa que afecta a la salud, al medio rural y al futuro de Aragón, y reclama a todos los partidos compromisos firmes para frenar la contaminación por nitratos, el avance de la ganadería industrial y el acaparamiento de recursos básicos como el agua.
La contaminación del agua de Aragón no es sorprendente en una región con casi 10 millones de cerdos, lo que representa el 28% del ganado total de España. Esta concentración genera grandes cantidades de purines que contaminan significativamente los recursos hídricos locales. Greenpeace argumenta que Aragón ha superado su capacidad de instalaciones y granjas, instando a detener la expansión de la ganadería industrial y promoviendo la ganadería extensiva agroecológica como una solución para reducir la contaminación por nitratos y combatir la despoblación rural.
Independientemente de quién gane las elecciones en Aragón el próximo 8 de febrero, Greenpeace pide que en el próximo ciclo político el agua sea un tema de máxima prioridad en la agenda política y que todos los partidos, sin excepción, se comprometan a proteger el agua de los aragoneses de manera efectiva y contundente.
Miles de personas sin agua potable por nitratos
El agua está consagrada como un derecho fundamental para los seres humanos por Naciones Unidas desde el año 2010, y la Constitución Española en su artículo 45 expresa que todas las personas “tienen el derecho a disfrutar de un medioambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.” Para esto, “los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medioambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.”
Sin embargo, la protección de este recurso vital no ha estado presente en la agenda política en Aragón.
La contaminación del agua es otra forma de escasez. Los últimos datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC) del Ministerio de Sanidad revelan que, en 2024, en 14 municipios aragoneses no se pudo beber el agua del grifo debido a la contaminación por nitratos, manifestada principalmente por el uso masivo de fertilizantes sintéticos y las deyecciones de los animales.
Ese año, 40.769 personas se quedaron sin agua potable a causa de dicha contaminación. En Teruel hubo municipios afectados, y en Banastás, un municipio que ha sufrido esta contaminación durante 8 años, se volvió a registrar el valor máximo de Aragón con 115 mg/l, más del doble permitido por ley (50 mg/l). La exposición a los nitratos, incluso por debajo del nivel máximo, tiene graves consecuencias para la salud de las personas, incrementando el riesgo de padecer cáncer colorrectal.
Ganadería industrial y la necesidad de protección del agua en las elecciones de Aragón
Este tipo de contaminación no es sorprendente en una Comunidad Autónoma donde ya existen casi 10 millones de cerdos (28% del total de España), lo que se traduce en 7,5 cerdos por persona. Esta situación ha convertido a Aragón en la mayor fábrica de cerdos de España, generando una ingente cantidad de purines que contribuyen a la contaminación del agua. Luís Ferreirim, coordinador de la campaña de ganadería en Greenpeace España, menciona: “En Aragón no cabe ni un cerdo más. Para proteger el agua es fundamental que se frene la expansión de la ganadería industrial y sus macrogranjas y se apueste decididamente por la ganadería extensiva de base agroecológica.”
Los beneficios son múltiples, destacando la reducción de la contaminación del agua por nitratos y el incremento exponencial del empleo en el sector ganadero, fundamental para atajar la despoblación. El Modelo Alimentario Sostenible, presentado por Greenpeace en junio del año pasado, muestra que la transición de modelo tiene inmensos beneficios tanto para el medioambiente como para las personas.
Por ejemplo, podría permitir reducir para 2050, a nivel estatal, un 57% la contaminación del agua por nitratos. Además, si se hace una apuesta decidida por la ganadería extensiva de base agroecológica, podría duplicarse el actual empleo en el sector ganadero.
Fondos de inversión y acaparamiento de recursos
Aragón es una de las zonas donde los fondos de inversión están entrando con modelos superintensivos de monocultivo de almendro, acaparando tierras, desplazando a los agricultores de la zona y apropiándose de un recurso fundamental: el agua. Uno de estos fondos es Iberian Smart Financial Agro (ISFA), que en 2024 protagonizó una gran operación al alquilar 400 hectáreas en la localidad de El Tormillo, en Peralta de Alcofea (Huesca), para cultivar almendro en superintensivo.
Entre 2023 y 2024, las 19 sociedades que se integran en ISFA Holding recibieron ayudas de la PAC por un importe agregado de 850.000 euros. En 2020, la familia Entrecanales, fundadores de Acciona, creó una rama de su vehículo de inversión Lizard para buscar inversiones en el sector agrícola: la gestora Lizard Agro. Esta última cuenta con tierras plantadas de almendro intensivo en Aragón, sumando 3.965 hectáreas en seis ubicaciones del Valle del Ebro. En el bienio 2023-2024, las cuatro firmas activas (Almondplus S.L.U., Almondplus Dos, Cuatro y Cinco) ingresaron un total de 745.901 euros en concepto de ayudas PAC.
Es urgente legislar para frenar el acaparamiento de tierras, aguas y ayudas de la Política Agraria Común (PAC) por los fondos de inversión.
Las políticas públicas deben orientarse al fomento de una agricultura sostenible con las personas y con el medio ambiente, promoviendo un modelo de agricultura familiar y social, y no un negocio especulativo en el que se lucren unos pocos. Esto lo afirma Helena Moreno, coordinadora de la campaña de sistemas alimentarios sostenibles de Greenpeace.
Demandas urgentes al próximo Gobierno autonómico
- Establecer de inmediato una moratoria a la ganadería industrial de, al menos, cinco años: ni explotaciones nuevas ni ampliaciones de las existentes;
- Desarrollar un Plan Estratégico de Ganadería (PEG) que establezca la carga ganadera máxima para cada región, priorizando la ganadería extensiva frente a la intensiva, y con una dotación presupuestaria específica;
- Avanzar hacia una reasignación de recursos hídricos que garantice el desarrollo de una agricultura social y ambientalmente justa. No conceder autorizaciones para nuevos regadíos intensivos y reducir el uso de fertilizantes sintéticos;
- Reparto justo de las ayudas de la PAC con condicionalidad social y ambiental. Exclusión de los fondos de inversión de las ayudas de la PAC;
- Incrementar el control de la calidad del agua de consumo humano, principalmente en las zonas rurales;</li
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