Madrid.- Cristina Álvarez, asesora de Begoña Gómez, ha participado en tres de un total de 22 reuniones que se llevaron a cabo entre el 19 de abril de 2022 y el 7 de febrero de 2024, en relación con el desarrollo de un ‘software’ vinculado a la cátedra que Begoña Gómez codirigió en la Universidad Complutense de Madrid.
Esta información ha sido extraída de un listado de reuniones que la representación legal de la empresa Making Science Group SA ha enviado al juez Juan Carlos Peinado, cuyo contenido ha sido accesible este miércoles.
El desarrollo de la plataforma digital
El titular del Juzgado de Instrucción 41 de Madrid ha ordenado la remisión de la documentación a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil para la elaboración de un informe.
El juez ha solicitado las agendas y actas de todas las reuniones realizadas en relación con el desarrollo de esta plataforma digital, que se caracterizaron como encuentros «eminentemente» técnicos y de «seguimiento de avance de proyecto», en los que no se levantó acta formal, según se detalla en la documentación enviada por la empresa.
De acuerdo con la empresa, «a las reuniones asistían ingenieros, jefes de proyecto e informáticos encargados de desarrollar el proyecto», y dichas reuniones se llevaron a cabo entre el 19 de abril de 2022 y el 7 de febrero de 2024.
La documentación también señala que de las 22 reuniones, Cristina Álvarez estuvo presente en tres de ellas, un año después de que comenzaran los encuentros, específicamente el 11 de enero de 2023, el 3 de marzo de 2023 y el 23 de mayo de ese mismo año.
Además, en estas reuniones también participó personal de otras empresas como Google, Minsait, Telefónica y Deloitte, así como representantes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde Begoña Gómez coordina la cátedra.
El desarrollo de este ‘software’ forma parte de una de las líneas de investigación del juez Peinado. A finales del año pasado, este interrogó a altos cargos de Deloitte España. Uno de ellos declaró haber visto en un par de reuniones a Cristina Álvarez, quien asumió inicialmente que era una colaboradora de la universidad, aunque nunca intervino durante esos encuentros.
