La práctica de nombrar fenómenos meteorológicos en España se ha aplicado sobre todo a borrascas profundas que provocan avisos de viento o lluvia significativos. En el caso de las DANAS, no todas generan catástrofes; muchas simplemente se traducen en lluvia intensa o tormentas moderadas.
Por eso, AEMET quiere reservar el nombramiento para aquellas que activen avisos meteorológicos de nivel naranja o rojo, es decir, cuando se prevean daños o riesgos muy elevados. Así, empezará a asignar nombres propios a las que puedan tener un impacto adverso grave o catastrófico, con el objetivo de que el nombre se asocie solo a los episodios más extremos.
No todas las DANAS serán iguales
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), amplía a partir de ahora la práctica de nombrar borrascas con gran impacto a las DANAS, sistemas atmosféricos de bajas presiones en niveles medios y altos de la troposfera capaces de generar fenómenos meteorológicos adversos en España.
Este nuevo enfoque tiene como finalidad garantizar que los nombres asignados a las DANAS se utilicen exclusivamente en situaciones de alta preocupación y riesgo para la población, marcando así una diferencia clara entre eventos que solo producen lluvias moderadas y aquellos que representan un peligro significativo.
