
MADRID, 7 Ene. (EUROPA PRESS) – Indra ha cerrado la sesión de este miércoles con un nuevo máximo histórico, superando la cota de los 57 euros por título. Con esta alza, la capitalización bursátil de la principal empresa española de defensa ha superado por primera vez los 10.000 millones de euros.
La compañía presidida por Ángel Escribano ha terminado la jornada con sus títulos cotizando a 57,6 euros. La revalorización acumulada en lo que va de año ronda el 19%, consolidando la tendencia alcista que comenzó en 2025, en la que su crecimiento fue del 184,19%.
Adicionalmente, la capitalización bursátil de Indra al cierre de la sesión se acerca ya a los 10.200 millones de euros, lo que representa un incremento de 1.600 millones respecto a los 8.574 millones de euros con los que finalizó 2025.
Contexto geopolítico y su impacto en el mercado
El análisis realizado por XTB resalta que «la tendencia hacia este sector (el de la defensa) es clara por el contexto geopolítico y la percepción de que el orden mundial ha cambiado, pasando de años tranquilos a una época de mayores intervenciones militares o, al menos, tensiones más explícitas». Un ejemplo de esto es el creciente interés público en Groenlandia y la intención de Estados Unidos de hacer frente a su influencia.
Este contexto de incertidumbre geopolítica está impulsando también la cotización de otros grandes valores europeos en el sector defensa. Por ejemplo:
- Thales (Francia): subida del 8,31% (un 16,53% en lo que va de año), encadenando cuatro jornadas consecutivas en verde.
- Rheinmetall (Alemania): aumento del 4,85% (+15,85% en lo que va de ejercicio).
- Saab (Suecia): revalorización del 4,28% (+15% en 2026).
- BAE Systems (Reino Unido): repunte del 2,37% (+12,4% en lo que va de 2026).
- Leonardo (Italia): incremento del 5,09% (+16,68% en el curso).
- Airbus: ascenso del 2,08% (+8,08% en el acumulado).
Un contrato significativo para Indra
La jornada bursátil de Indra no solo está influenciada por el contexto geopolítico actual, sino también por la reciente obtención de un contrato cercano a los 300 millones de euros para la modernización de los radares de tráfico aéreo de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos.
