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Las organizaciones ecologistas han expresado una profunda preocupación ante la creación de un nuevo grupo de trabajo (SWG, por sus siglas en inglés) impulsado por eurodiputados conservadores y de ultraderecha, diseñado para escrutar la financiación europea a ONG. En un comunicado conjunto, varias ONG de alcance nacional y mundial han calificado la iniciativa de ‘teatro político’, que ha sido diseñada con el único objetivo de socavar la credibilidad y la legitimidad de las Organizaciones No Gubernamentales.
Las ONG consideran que el ‘grupo de control’ de la financiación europea a ONG invade los procedimientos de supervisión que ya existen, y es, desde su inicio y conformación como tal, sumamente sesgado, además de tener un enfoque limitado.
Un grupo de trabajo sobre financiación europea a ONG que nace bajo sospecha
Las organizaciones ecologistas expresaron este martes su profunda preocupación por el mandato, el alcance y los objetivos de un nuevo grupo de trabajo impulsado por eurodiputados conservadores y de ultraderecha para escrutar la financiación europea a ONG, una iniciativa boicoteada por la mayoría de las fuerzas del centro e izquierda.
Es innecesario e invade los procedimientos establecidos. Está sesgado desde el principio: es un teatro político diseñado para socavar la credibilidad y la legitimidad de las ONG, señalaron en un comunicado Amigos de la Tierra, WWF, la Red de Acción Climática, la Oficina Europea del Medioambiente, Bankwatch, ClientEarth y BirdLife acerca de la financiación europea a ONG.
Estas organizaciones medioambientalistas criticaron el enfoque limitado en las ONG y la naturaleza politizada de su composición, así como la mera creación del nuevo Grupo de Trabajo de Supervisión (SWG), que se reunirá por primera vez mañana para estudiar la financiación europea a ONG.
Los impulsores del grupo, en particular eurodiputados conservadores y de derechas, han mostrado repetidamente su hostilidad hacia la sociedad civil y han votado de forma sistemática contra normas de transparencia más estrictas en la UE, declaran los firmantes. Agregan que la mayoría de los demás grupos políticos del centro e izquierda han optado, según se informa, por boicotear el grupo.
Se refieren, en concreto, a los Socialistas y Demócratas, Renovar Europa, los Verdes y la Izquierda. Las organizaciones no gubernamentales entienden que el trabajo del grupo solo servirá para institucionalizar aún más los ataques a las ONG y amplificar la desinformación.
Las organizaciones de la sociedad civil medioambiental apoyan plenamente -y practican- una transparencia y rendición de cuentas rigurosas para todo el gasto de la UE.
Y que lo hacen a través de mecanismos ya existentes como el proceso de descargo del Parlamento, las auditorías del Tribunal de Cuentas o los sistemas de control del programa LIFE, que no han alertado de irregularidades en la financiación europea a ONG.
Transparencia sí, pero para todos: no solo para las ONG ambientales
Afean que el grupo de trabajo no realice una evaluación completa de todos los beneficiarios de fondos de la UE, incluidos actores corporativos, consultorías y otros adjudicatarios, y se centre solo en la financiación europea a ONG, lo que puede generar una imagen distorsionada y engañosa de la financiación europea destinada a la defensa del interés público.
La financiación pública para la sociedad civil es esencial para el buen funcionamiento de una democracia. Permite a las organizaciones aportar conocimientos independientes, apoyar a las comunidades, involucrar a la ciudadanía en la toma de decisiones, supervisar la aplicación de la legislación de la UE y exigir responsabilidades a gobiernos y empresas, señalan.
Por qué la financiación europea a ONG es clave para la democracia y el clima
Sin esa financiación pública, previsible y transparente, los organismos de control se debilitan, la participación se reduce y la elaboración de políticas se vuelve más vulnerable a influencias no controladas, agregan.
A lo largo del último año, varios miembros del Partido Popular Europeo y de grupos de extrema derecha han atacado repetidamente a las ONG, alimentando un clima de sospecha injustificada hacia los actores de la sociedad civil. Estos ataques persisten pese a la ausencia de pruebas de irregularidades y pese a la bien documentada influencia desproporcionada de los ‘lobbies’ con intereses particulares sobre el interés público, aseguran.
Las organizaciones han destacado que los impulsores del grupo que pretende investigar la financiación europea a las ONG han mostrado, de manera repetitiva, su hostilidad hacia la sociedad civil y han votado sistemáticamente en contra de la implantación de normas de transparencia más estrictas.
Las organizaciones insisten en que ya hay métodos que garantizan la transparencia de la financiación europea a ONG y un sistema de rendición de cuentas rigurosas. Existen mecanismos específicos establecidos como el de los programas LIFE, que no han alertado de que existan irregularidades que justifiquen esta ‘persecución’.
