El Tesoro Público regresará a los mercados de deuda el próximo martes con una subasta de letras a tres y nueve meses. Esta será la última subasta en agosto, dado que se ha cancelado la emisión de bonos y obligaciones del Estado programada para el día 21, como es habitual en este mes. La información ha sido confirmada por el calendario publicado en la web del organismo.
En la última emisión de letras a corto plazo, el Tesoro colocó un total de 2.800 millones de euros, situándose en el rango medio esperado. En esta ocasión, la rentabilidad ofrecida a los inversores en la referencia a tres meses aumentó, mientras que el interés adjudicado a nueve meses se redujo a mínimos no vistos desde septiembre de 2022.
Concretamente, el organismo dependiente del Ministerio de Economía colocó 834,072 millones de euros en letras a tres meses, frente a una demanda que alcanzó los 2.101,308 millones de euros. El interés marginal se fijó en el 1,914%, ligeramente por encima del 1,890% de la subasta anterior de este mismo tipo de papel. En cuanto a las letras a nueve meses, el Tesoro adjudicó 1.965,885 millones de euros, también por debajo de las ofertas que superaban los 3.509 millones de euros. En este caso, la rentabilidad marginal bajó del 1,947% al 1,920%, alcanzando también mínimos de septiembre de 2022.
Tras esta nueva emisión, el Tesoro tiene previsto regresar a los mercados de deuda el 2 de septiembre para llevar a cabo una subasta de letras a seis y doce meses. A esta le seguirá otra de bonos y obligaciones del Estado programada para el jueves 4 de septiembre.
PROGRAMA DE FINANCIACIÓN PARA 2025
En cuanto al futuro, el Tesoro Público estima que las necesidades de financiación para el ejercicio 2025 ascenderán a aproximadamente 60.000 millones de euros. Esta cifra implica un aumento de 5.000 millones en comparación con las necesidades de 2024, en respuesta a la reconstrucción y el relanzamiento de las áreas afectadas por la catástrofe de la Dana.
Las emisiones totales, en términos brutos, alcanzarán los 278.000 millones de euros, lo que representa un incremento del 7,4% respecto al cierre de 2024. Este aumento se debe, en parte, al mayor volumen de amortizaciones y a un ligero incremento en las emisiones netas.
La previsión es mantener una vida media de la deuda en circulación de alrededor de ocho años, el máximo histórico logrado en 2021. Esta larga vida media ha ayudado a suavizar el impacto de la subida de los tipos de interés en los últimos años; de hecho, el coste medio de la deuda en circulación ha aumentado 57 puntos básicos desde su mínimo histórico en 2021, en contraste con una subida acumulada de 350 puntos básicos de los tipos oficiales en el mismo período.
El Tesoro también mantendrá su objetivo de diversificación de la base inversora y continuará apostando por la emisión de bonos verdes como un elemento clave de su programa de financiación, fortaleciendo así el mercado de finanzas sostenibles en España. Para lograrlo, se realizarán reaperturas del bono verde emitido en 2021, con la meta de alcanzar un volumen similar al de otras referencias de la curva del Tesoro y seguir contribuyendo a la financiación de proyectos para la transición ecológica.
Se prevé llevar a cabo un total de 48 subastas ordinarias de letras y bonos y obligaciones del Estado en 2025. Adicionalmente, el Tesoro tiene la intención de recurrir nuevamente a las sindicaciones para la emisión de ciertas referencias de Obligaciones del Estado.
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