
MADRID 5 Feb. (EUROPA PRESS) – El relevo de Ángel Escribano como presidente de Indra «no está sobre la mesa» de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el brazo inversor a través del cual el Gobierno controla un 28 % de la principal compañía de defensa española, según han confirmado a fuentes al tanto de la situación.
Cabe señalar que Ángel Escribano ha remitido este mismo jueves un comunicado a la agencia de noticias estadounidense ‘Bloomberg’, en el que niega que se le haya pedido la dimisión como presidente de la empresa, cargo que ejerce desde mediados de enero de 2025.
«Quiero ser claro: nadie ha pedido mi dimisión ni hay ningún proceso en ese sentido», ha afirmado el directivo en el comunicado, en medio de los rumores que apuntan a que su salida podría desatascar la operación con su empresa familiar, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E).
Asimismo, ha negado que haya sido convocado por el Gobierno a una reunión para discutir una posible renuncia.
Si bien el Gobierno era el principal valedor e impulsor de la operación, ha surgido dudas acerca de la idoneidad del movimiento tal y como estaba planteado desde un principio. Más allá de los conflictos de interés presentes desde el inicio, la Administración desea evitar perder el control de la principal empresa nacional de defensa, en un contexto geopolítico actual complicado.
Reevaluación de la fusión con EM&E
Por este motivo, la operación, concebida inicialmente como una fusión por absorción, se encuentra en una fase de estudio de estructuras alternativas. El consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, ha recibido luz verde del consejo de administración de la compañía para empezar a negociar diferentes opciones con EM&E.
De los Mozos ha expresado que si Ángel Escribano no fuera el presidente de Indra, la operación con EM&E ya estaría completada «hace mucho tiempo».
En este sentido, ha subrayado que se solicitó al consejo de administración formar una comisión independiente para examinar los conflictos de interés, dada la relevancia del nombre «Ángel Escribano» en la empresa.
Conflictos de interés y participación accionarial
Los conflictos de interés se complican por el hecho de que Ángel Escribano es copropietario de EM&E junto a su hermano Javier Escribano, quien también es consejero dominical en Indra. Estas circunstancias generan temas de gobernanza que la compañía, siendo parte del Ibex 35, debe «respetar».
EM&E posee un 14,3 % del capital de Indra, convirtiéndose en el segundo mayor accionista tras el Gobierno, que controla un 28 % a través de la SEPI. El consejo de administración de Indra respaldó por unanimidad el encaje estratégico de la operación con EM&E a finales del año pasado.
Valoración de EM&E y alternativas de fusión
Uno de los aspectos clave de la operación es la valoración de EM&E, cuyo informe se espera tras la presentación de cuentas correspondientes a 2025. La valoración es crucial, ya que en una posible fusión por absorción, la participación de los otros accionistas de Indra se diluirá en función de este factor, determinando la ecuación de canje.
Además, se está considerando la alternativa de que Indra tome una participación de control –a partir del 50,01 %– en vez de absorber el 100 % de EM&E, lo que podría minimizar la dilución de los otros accionistas y alinearse con el interés del Gobierno de mantener el control de la principal compañía nacional de defensa.
Las posibles alternativas serán sometidas a evaluación en las negociaciones que comenzará De los Mozos con EM&E, aunque aún no se ha confirmado cuándo se iniciarán estas conversaciones.
Finalmente, desde la SEPI se ha indicado que se pronunciará en los órganos de gobierno de la compañía respecto a las diferentes alternativas, apoyando algunas y rechazando otras. Esta decisión será tomada en función de lo que se presente ante el consejo de administración.
