Los hospitales de gestión privada en el Sistema Nacional de Salud (SNS) han experimentado un aumento notable del 36,8 % en la última década, representando ahora el 30,7 % de la totalidad de la red hospitalaria. Durante estos diez años, el gasto público en estos centros ha crecido más de un 84 %, alcanzando los 4.800 millones de euros.
A pesar de este considerable incremento en la inversión, la sanidad pública asume casi la totalidad de los tratamientos más costosos, mientras que la privada se ocupa de casos con menor complejidad. Este panorama fue presentado en el ‘Informe 2025 sobre la evaluación de la sanidad privada en el sistema sanitario de España’, elaborado por la ministra de Sanidad, Mónica García.
El informe destaca que la colaboración con entidades privadas ha evolucionado de ser «un recurso excepcional» a convertirse «en una práctica estructural», lo que implica un desvío de una parte creciente del presupuesto público hacia empresas cuyo objetivo es el beneficio económico, sin considerar el interés general.
Madrid tiene cinco de los siete hospitales con el modelo Torrejón
En 2024, España contaba con 753 hospitales, de los cuales 145 son de «dependencia funcional privada», lo que significa que reciben más del 80 % de su financiación de fuentes públicas. En comparación, en 2011 había solo 106, lo que representa un incremento del 36,8 %. Dentro de estos hospitales, siete operan bajo un concierto sustitutorio, como el Hospital de Torrejón, y cinco de ellos se encuentran en Madrid. Los restantes tienen conciertos parciales.
La proporción de camas operativas en estos centros ha aumentado del 13,7 % al 17,8 %, y la cantidad de quirófanos ha crecido del 8 % al 10,7 %, especialmente en comunidades como Cataluña y Navarra. Sin embargo, el único ámbito donde la actividad asistencial está creciendo en hospitales privados no integrados en el SNS es en la realización de pruebas diagnósticas.
La pública asume el 95 % de los tratamientos caros
En 2023, la sanidad pública asumió casi el 90 % de las estancias hospitalarias y el 93,4 % de las hospitalizaciones de día, donde se realizan los procedimientos más costosos, como los tratamientos oncológicos. En comparación, las altas y estancias en centros privados no adscritos al SNS mostraron que el 34,6 % y el 17,6 % de estos gastos fueron financiados con fondos públicos, al igual que el 21 % de las intervenciones de cirugía mayor ambulatoria y asistencias en hospital de día.
Dentro del sistema en su conjunto, entre el 70 % y el 80 % de los diagnósticos más prevalentes, como traumatismos, infecciones agudas del tracto respiratorio superior, o el seguimiento de tratamientos de quimioterapia e inmunoterapia, se gestionaron en hospitales del SNS.
Los tratamientos más costosos, que incluyen trasplantes y la atención a neonatos de bajo peso, fueron costeados en más del 95 % de los casos por el sistema público. Además, se realizó el 97 % al 100 % de los trasplantes de médula ósea y las traqueostomías que requieren ventilación mecánica durante más de 96 horas en la sanidad pública.
En contraste, los casos más atendidos en centros privados fueron faringitis agudas, nasofaringitis (29,5 %) y otitis medias, tanto supurativa como no especificada (23,8 %).
Preferencia de la pública, pero se duplican los seguros
Los ciudadanos siguen prefiriendo el sistema público para recibir atención, especialmente en Atención Primaria (69,9 %), Urgencias (72,6 %) e ingresos hospitalarios (76,1 %). Sin embargo, el aseguramiento privado se ha duplicado, especialmente desde 2020, año en que comenzó la pandemia. La proporción de asegurados pasó del 17,2 % en 2018 al 32,6 % en 2023, con incrementos dramáticos en comunidades como Extremadura (296,4 %), Ceuta (270,8 %), Cantabria (247,8 %) y la Comunidad Valenciana (234,8 %).
Más muertes evitables con la privatización
El informe también se centra en los resultados de diversos estudios nacionales e internacionales sobre diferentes modelos de gestión sanitaria. Una revisión realizada en 2024 reportó un incremento en la mortalidad evitable en aquellas regiones donde se privatizaron servicios sanitarios, así como un aumento en las infecciones intrahospitalarias tras la externalización de los servicios de lavandería.
Un estudio comparativo realizado en España entre 2003 y 2015 evidenció que el modelo Alzira (gestorado por Ribera, que también gestiona el hospital de Torrejón) obtuvo peores resultados en cuanto a hospitalizaciones evitables y mortalidad por infarto de miocardio o ictus isquémico en comparación con hospitales públicos de características similares.
Adicionalmente, un informe de la Cámara de Cuentas de Madrid sugirió que la internalización de ciertos procedimientos externalizados podría representar entre un 15 % y un 80 % de ahorro, dependiendo del tipo de procedimiento considerado.
