Según esta propuesta, presentada el pasado 11 de noviembre y que se votará el próximo 29 de diciembre en las Juntas Generales de Bizkaia, “la moratoria permanecerá en vigor hasta la entrada en vigor de la nueva Norma Foral de Montes que regule de forma integral la planificación, ordenación y gestión de los recursos forestales en el Territorio Histórico de Bizkaia”.
De acuerdo con los datos del Mapa Forestal del País Vasco, la superficie forestal ocupada por plantaciones de eucalipto en Euskadi ha aumentado un 101 % en el periodo 2005-2024, abarcando ya 26.153 hectáreas (22.923 en Bizkaia, 1.707 en Gipuzkoa y 1.510 en Álava).
El crecimiento del eucalipto en Euskadi en cifras récord
Esto supone un 5,34 % de la superficie forestal arbolada. Según el último Inventario Forestal Nacional (IFN4), con datos ya obsoletos de 2009, existen al menos 1.319 hectáreas de eucalipto dentro de la red de espacios naturales protegidos.
Y, como se ha podido constatar, el eucalipto se naturaliza fuera de las plantaciones, ocupando, por tanto, más superficie dentro de los espacios naturales protegidos.
«La expansión de las plantaciones de eucalipto en el norte y noroeste del Estado español continúa. La prolongación de las vigentes moratorias hasta 2030 es una decisión clave para evitar que se produzcan nuevos procesos de ‘eucaliptización’, como el que ya se ha producido en Galicia,» ha declarado Lorea Flores, coordinadora de Greenpeace en Euskadi.
Plagas forestales y cambio climático: un modelo cada vez más vulnerable
Las prohibiciones temporales a las nuevas plantaciones de eucalipto (en Galicia, desde 2021 hasta finales de 2025, y en Bizkaia, desde 2022 hasta finales de 2025) se establecieron para evitar la sustitución masiva de coníferas por eucaliptos, debido a la grave afección de varias plagas forestales que estaban diezmando las plantaciones de coníferas.
Sumado a la persistencia de estas plagas, el pasado 4 de noviembre Francia hizo pública la aparición en el departamento de las Landas (Nueva Aquitania) del primer caso detectado en el país de nematodo del pino (Bursaphelenchus xylophilus), noticia que ha puesto de nuevo en guardia al sector forestal del País Vasco.
Recientemente, la Xunta de Galicia ha prolongado, con algunas excepciones, la vigente moratoria al eucalipto.
Riesgos para los espacios naturales protegidos
«La decisión de decretar una moratoria al eucalipto en Bizkaia en 2022 se produjo por la acelerada sustitución de plantaciones de coníferas afectadas por plagas por plantaciones de eucalipto.» Se suponía que la futura Norma Foral de Montes incluiría serias restricciones y medidas para frenar la expansión de estas plantaciones,» añade Flores.
“Pero los problemas continúan y el cambio climático está acelerando la crisis de este modelo de producción, problemas a los que se ha sumado recientemente la aparición de un brote del nematodo del pino en la región de Las Landas francesas, plaga que es propagada a grandes distancias a través de insectos voladores”.
El pasado mes de junio, hasta 25 organizaciones ecologistas de ámbito nacional y de Galicia, Asturias, Cantabria y Euskadi hicieron pública una declaración conjunta en la que exigen la ampliación de las actuales moratorias a las nuevas plantaciones de eucalipto en Galicia y Bizkaia hasta, al menos, el año 2030.
También reclaman la extensión de esta medida a todo el norte: a Asturias, Álava, Cantabria y Gipuzkoa.
La futura Norma Foral de Montes y el debate pendiente
Como ya recordaron las organizaciones ecologistas en su declaración de junio, el incremento de la afección de plagas en las plantaciones de coníferas y de eucalipto es un fenómeno relacionado con el cambio climático, pero también es responsabilidad de un modelo de gestión de plantaciones altamente vulnerable a las plagas, incendios y pérdida de fertilidad del suelo.
Por este motivo, en la declaración se solicita el desarrollo de nuevos modelos de silvicultura que permitan una mayor resiliencia de las masas productivas ante futuros escenarios, buscando una mayor diversificación (intraespecífica e interespecífica), evitando la repetición del modelo de selvicultura basado en plantaciones regulares, monoespecíficas, con uso de agroquímicos y “cortas a hecho”.
«Tenemos que reconocer que el modelo forestal en Euskadi muestra un fuerte sesgo productivo: debemos empezar una transición hacia otro modelo con más diversidad de especies y tipos de formaciones forestales, así como diferentes modelos de gestión. Se trata de buscar no solo la resiliencia de las masas forestales, sino del mismo sector forestal,» ha declarado Flores.
Con el objetivo de contribuir al debate sobre el riesgo actual de las plantaciones de eucalipto en el norte y noroeste del Estado español, Greenpeace publicó el pasado mes de septiembre un breve informe titulado “El eucalipto: un elefante en la habitación del sector forestal”.
Ecologistas reclaman extender la moratoria hasta 2030
El informe aborda las actuales moratorias a las nuevas plantaciones de eucalipto en Portugal, Galicia y Bizkaia, y los debates en otros territorios (Asturias, Cantabria o Gipuzkoa), en un contexto de alta conflictividad de esta especie por los riesgos del proceso de eucaliptización debido al incremento de su presencia en cada vez más territorios.
“Es fundamental reabrir el debate sobre el impacto de los eucaliptos que prosperan fuera de las plantaciones y su interacción con los ecosistemas.”
Hace unos años, la administración forestal del Estado español cerró en falso este debate a través de una decisión con demasiados componentes políticos, optando por esconder bajo la alfombra las evidencias del efecto sobre la biodiversidad de los eucaliptos naturalizados en los diversos territorios.
Los impactos asociados a los monocultivos forestales, y en particular los generados por el eucalipto, deberían tenerse en cuenta en el próximo debate sobre la norma foral de montes de Bizkaia. No podemos seguir así si queremos preservar la resiliencia de nuestras masas forestales y la producción forestal,” ha afirmado Flores.
Grupos ecologistas argumentan que la ampliación de las moratorias es esencial para prevenir una eucaliptización a gran escala similar a la observada en Galicia y para evitar un modelo forestal dominado por los monocultivos de celulosa.
Las organizaciones ambientalistas exigen moratorias más prolongadas en el norte de España y una transición hacia sistemas forestales más diversos y resilientes, advirtiendo que las prácticas actuales basadas en monocultivos aumentan la vulnerabilidad a plagas, incendios y degradación del suelo.
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