Las autoridades de inmigración de Estados Unidos han detenido a cientos de trabajadores, en su mayoría ciudadanos surcoreanos, en unas instalaciones de Hyundai Motor en Georgia. Esta acción forma parte de una investigación sobre prácticas laborales ilegales y ha afectado a 475 personas, según ha informado la cadena ‘NBC’. La situación ha paralizado la construcción de una fábrica de Hyundai en asociación con LG Energy Solution, que se encargaría de fabricar baterías para vehículos eléctricos.
MADRID, 6 (EUROPA PRESS)
La orden de registro fue ejecutada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos y es parte de una investigación criminal en curso que se centra en denuncias de empleo ilegal y otros delitos federales graves. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Lee Jaewoong, ha criticado la redada señalando que los detenidos formaban parte de una «red de subcontratistas» y trabajaban para diversas empresas en el país.
Según el ministerio, «las actividades económicas de las empresas de inversión coreanas y los derechos e intereses de los ciudadanos coreanos no deben ser infringidos injustamente durante las operaciones de aplicación de la ley de Estados Unidos».
Ningún detenido trabaja «directamente» para Hyundai
La automotriz Hyundai ha confirmado la operación policial en sus instalaciones, pero ha negado que alguno de los detenidos trabajara «directamente» para ellos. En su comunicado, la empresa reafirma su compromiso de cumplir «todas las leyes y regulaciones» de los mercados donde opera. Hyundai espera que sus socios, proveedores y contratistas compartan este compromiso.
Para investigar el cumplimiento de las normas entre todos sus proveedores, Hyundai ha designado a Chris Susock, su director de fabricación en Norteamérica, como responsable de la planta de Georgia. La compañía ha manifestado que «estamos revisando nuestros procesos para garantizar que todas las partes que trabajan en nuestros proyectos mantengan los mismos altos estándares de cumplimiento legal». En este sentido, Hyundai destaca que «tiene tolerancia cero para aquellos que no cumplen la ley».
Esta acción se inscribe en una serie de redadas por parte de agentes de inmigración en lugares de trabajo, las cuales buscan cumplir la promesa del expresidente Donald Trump de llevar a cabo la mayor operación de deportación de la historia. Actualmente, se estima que aproximadamente un 5 % de la fuerza laboral estadounidense está compuesta por inmigrantes indocumentados, y esta creciente represión amenaza con afectar a cientos de miles de millones de dólares en producción económica.
