Uno de los mayores sueños de todos los países es tener energía ilimitada, especialmente ahora que la demanda energética sigue en aumento. Sin embargo, encontrar una fuente de energía que sea segura, abundante y amigable con nuestro planeta no es una tarea sencilla. Pero España parece tener la solución, pues ha descubierto una fuente infinita que se puede extraer con unos pequeños dispositivos. ¿De qué se trata?
La búsqueda de más energía
La búsqueda de una energía verdaderamente ilimitada, limpia y abundante ha llevado a la humanidad a explorar los lugares más extremos de nuestro planeta. Sin embargo, la respuesta más accesible y con un potencial enorme siempre ha estado delante de nosotros, cubriendo más del 70% de la superficie terrestre.
Esa respuesta es el océano, ya que el movimiento de las olas es un recurso que podría complementar a la perfección la energía solar y eólica. A diferencia del sol o el viento, las olas ofrecen un suministro de energía mucho más estable y continuo, asegurando electricidad las 24 horas del día.
El problema, sin embargo, radica en que aprovechar la fuerza de esta naturaleza era muy costoso. La mayoría de los sistemas anteriores eran demasiado pesados, difíciles de mantener y requerían semanas de trabajo peligroso en alta mar para su instalación.
El dilema no es la falta de potencia en las olas, sino la falta de una tecnología eficiente que redujera drásticamente los costos de instalación y logística en el mar. Para que la energía marina sea viable, el dispositivo debía ser ligero, duradero y fácil de usar. ¡Y España lo ha encontrado!
España liderará la energía de las olas
Recientemente, hemos asistido a un auge de proyectos energéticos innovadores y ahora es el momento de explorar cómo obtener energía del movimiento de las olas. La respuesta se encuentra en el Kaizen Wave Energy Converter (WEC), un dispositivo diseñado por la empresa Weco, que tiene todo el potencial de revolucionar la industria energética.
En lugar de luchar contra el movimiento vertical de las olas, este dispositivo aprovecha el movimiento horizontal del agua, que es considerablemente más constante y suave. Esta simple diferencia asciende la conversión de energía a hasta dos veces más de eficiencia.
Además, su diseño es increíblemente compacto y liviano, siendo 25 veces menos pesado que muchos de sus competidores. Lo mejor es que es extremadamente sencillo de instalar. Durante su prueba de campo, el dispositivo quedó completamente operativo en solo 32 minutos.
La solución perfecta para las comunidades
El hecho de que cada unidad sea pequeña (5 kW) y se instale sin grandes estructuras la convierte en una solución ideal para las zonas más necesitadas. Es especialmente adecuada para islas, comunidades costeras o instalaciones industriales que actualmente dependen de generadores diésel.
Los beneficios de esta tecnología son impresionantes, tanto a nivel económico como ambiental, ya que cada dispositivo evita la emisión de más de 260 toneladas de CO2 en un periodo de 15 años y ahorra a sus usuarios más de 110.000 euros en combustible.
Los creadores de esta tecnología han pensado en cada detalle para cuidar nuestro planeta, ya que, además de reducir la emisión de contaminantes, su diseño es silencioso y totalmente respetuoso con la fauna marina, a diferencia de otras estructuras que utilizan hélices o componentes grandes y móviles.
Para garantizar el funcionamiento óptimo del sistema, la empresa ha incluido tecnología de vehículos que navegan de forma autónoma (llamados USV) que permiten supervisar el aparato desde lejos. Esto les facilita realizar revisiones antes de que ocurran fallos, sin necesidad de enviar personal a lugares peligrosos.
Sin duda, esta tecnología ha llegado para revolucionar nuestra percepción sobre la energía limpia. El éxito de la tecnología Kaizen demuestra que la energía de las olas ya no es solo una idea, sino una realidad comercial. Estos pequeños dispositivos abren el camino hacia una nueva economía y brindan electricidad a lugares que jamas hubiéramos imaginado.
