Por mucho tiempo, hemos usado paneles de silicio para atrapar esos fotones y convertirlos en electricidad; sin embargo, los resultados no han sido muy buenos. Ahora se ha construido algo diferente que promete cambiar esta situación. Se trata de una nueva forma de absorber los fotones, de manera amigable con nuestro planeta y con una eficiencia nunca antes vista.
Una nueva forma de absorber fotones
Tener energía solar sin dañar nuestro planeta siempre ha sido un problema complicado. Para generar mucha electricidad, se necesitan vastos terrenos llenos de paneles, lo que choca con la necesidad de conservar los espacios naturales.
La búsqueda de soluciones limpias y sostenibles ha llevado a los ingenieros a explorar nuevos lugares que no compitan con la agricultura ni la conservación de la tierra. ¿Cómo podemos seguir construyendo parques solares sin quitarle espacio a la naturaleza?
La respuesta a este dilema llegó de forma inesperada: mirando hacia abajo, hacia la superficie del agua. Un grupo de expertos en tecnología de Baviera, Alemania, ha desarrollado una solución que utiliza el agua de una manera que nunca antes se había imaginado.
Una tecnología nunca antes vista
Si te sorprendiste con las nuevas tejas solares, quédate, porque se está construyendo algo único en el planeta. Se trata de la primera planta solar flotante con paneles verticales y un sistema llamado SKipp, que es mucho más que una simple mejora. Este innovador sistema podría revolucionar la forma en que producimos energía solar, permitiendo que la energía se genere sin impactar negativamente los ecosistemas existentes.
