Ayer, en un contexto global marcado por el desprecio de EE. UU. al multilateralismo y los acuerdos ambientales, las naciones que participan de la cumbre climática de la ONU (COP30), en Brasil, discutieron mecanismos de financiación para adaptarse a los efectos irreversibles del cambio climático. Este enfoque renueva el tradicional esquema centrado en la mitigación, siendo la financiación el gran ‘escollo’ en este momento.
El cambio climático y la financiación marcan el ecuador de la COP30
Día 6 de la COP30: la cumbre alcanza su ecuador este fin de semana con una sesión plenaria. La COP30, que se está llevando a cabo en Belém (Brasil), busca acercar posturas para incrementar la financiación de los países en desarrollo. Esta sesión plenaria decidirá si amplía las negociaciones climáticas a otros asuntos, como las medidas unilaterales de comercio.
El domingo será un día oficial de descanso, pero ayer continuaron las reuniones y presentaciones de todo tipo de propuestas y documentos, enfocándose especialmente en la actividad industrial, energética y de transporte, además del desarrollo de los mercados de carbono.
Un tema destacado
La Alianza por el Clima, que incluye a grupos ecologistas como WWF, Greenpeace, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción y Amigas de la Tierra, ha convocado para este sábado una jornada de movilizaciones. Su objetivo es exigir un cambio urgente de modelo económico y medidas efectivas de justicia climática. La plataforma, que también involucra a sindicatos, ONG y grupos del ámbito agrario, busca llamar la atención sobre los trabajos de la COP30 y el esfuerzo por afrontar la triple crisis ambiental que enfrenta el planeta: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación.
Un informe relevante
La UE ha presentado su informe de emisiones de gases de efecto invernadero causadas por su actividad económica correspondiente al segundo semestre de 2025. Según los datos de Bruselas, las emisiones descendieron un 0,4 % en comparación con el mismo periodo de 2024, gracias principalmente al sector energético. Eslovenia redujo sus emisiones en un 8,6 %, los Países Bajos en un 5,9 % y Finlandia en un 4,2 %. Por el contrario, Malta vio un aumento del 11,5 %, Bulgaria del 4,5 % y Portugal del 3,8 %. Asimismo, España aumentó sus emisiones en un 1,9 % durante este periodo.
Una declaración significativa
El director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena), Francesco La Camera, afirmó que “con las energías renovables se pueden crear millones de empleos” en Suramérica, siempre que se implementen las reformas adecuadas y se establezcan interconexiones entre los países de la región. Señaló que América del Sur no ha conseguido atraer suficiente capital para impulsar efectivamente la transición energética, ya que “necesita políticas adecuadas”, aunque la actual interconexión entre los países ya es muy relevante para avanzar en el proceso.
Un personaje influyente
La expresidenta de Chile y antigua alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, recordó que 2.200 millones de personas en el planeta no disponen de suministros seguros de agua potable y 3.500 millones carecen de acceso a servicios adecuados de saneamiento. Sin agua y saneamiento, “no podemos hablar de salud ni alimentación”, puesto que se consideran un pilar fundamental para la consecución de todos los demás objetivos de mejora para la humanidad.
Una imagen que marca
La ubicación de la ciudad de Belém ha atraído a numerosos grupos de indígenas a las puertas de la COP30, convirtiéndola en la cumbre climática con mayor presencia de todos los tiempos. Esta circunstancia ha sido aprovechada para llamar la atención sobre los problemas ambientales en sus territorios. Cerca de un centenar de miembros de la etnia Munduruku, ataviados con penachos de plumas y collares de semillas, cerraron el acceso principal al área de negociaciones en la Zona Azul, retrasando el inicio de los trabajos. El presidente de la COP30, el brasileño André Corrêa do Lago, tuvo que acercarse a convencerles para que liberaran la entrada.
