La seleccionadora española femenina de ciclismo, Gema Pascual, expresó que «a una niña con 17 años» no se le puede exigir «ganar», ya que esto no es lo más relevante en esa etapa de desarrollo. Comentó que lo importante a esa edad es «saber gestionar las emociones». Pascual destacó que los resultados logrados en el ciclismo femenino son producto de «un crecimiento en todos los niveles».
«Hay que saber gestionar las emociones, enseñarlas desde jóvenes. Con 17 años no le puedes decir a una niña que tiene que ganar. Si no ganas, no pasa nada; al final tenemos otras cosas», afirmó Pascual durante los Desayunos Deportivos patrocinados por la Comunidad de Madrid, Loterías y Apuestas del Estado, Mondo, Joma y la Universidad Camilo José Cela.
La seleccionadora, que lleva un año en el cargo, destacó la importancia de contar con un buen círculo social que apoye a las jóvenes. «Muchas veces la respuesta que tienen, no desde nuestro área, sino desde casa o de sus entrenadores es de ‘tampoco lo has hecho tan bien'», enfatizó.
Pascual también abordó las dificultades que enfrentan las ciclistas para mantener sus carreras profesionales. «En cuanto a la mujer, encima tenemos ese hándicap. Ellas normalmente siguen estudiando sus carreras universitarias», subrayó.
Consciente de las «carencias» que existen en el desarrollo de las ciclistas, Pascual señaló: «Yo he sido corredora, sé de dónde viene y sé lo que necesitan, porque hay un después. Conozco las exigencias que tienen las corredoras en cuanto a contratos, primas, situaciones futuras y formación». Según Pascual, el crecimiento del ciclismo femenino se tiene que reflejar también en los resultados. «No es otra cosa que la visibilidad de que muchas mujeres practican el ciclismo. Da igual categoría o disciplina, siempre tenemos referentes», afirmó.
La profesionalización del ciclismo femenino, según Pascual, depende del «apoyo institucional y federativo». «Eso ha sido crucial y ha ido de la mano de esa guía hacia el profesionalismo. Al final, que las corredoras puedan trabajar, descansar y cuidarse es fundamental, porque también se les exigen resultados», añadió.
En el contexto de esta evolución, Pascual recordó la medalla de plata de Paula Ostiz en la prueba contra el crono en el Mundial, y reconoció que no sabía cómo iba a reaccionar la corredora navarra, quien solo se conformaba con el oro: «Era una corredora con muchas exigencias. Me emocionó verla. Venía como mi hija, corriendo hacia mí», narró.
Un cambio en la percepción de la maternidad
Pascual consideró que la medalla de oro en el Campeonato del Mundo júnior en Ruanda fue «la más especial» debido a la cercanía con ella. «Con esta generación hemos trabajado durante cuatro años, desde cadetes», explicó. También destacó la importancia de la confianza y el apoyo que reciben las ciclistas durante su trayectoria.
La maternidad en relación al ciclismo fue otro de los temas planteados por Pascual: «Antes, era impensable; la maternidad significaba jubilación». Sin embargo, reconoció que esto ha cambiado con el tiempo. Mencionó a Sandra Alonso, quien recientemente fue madre y está disfrutando de su baja maternal. Pascual le pasó información sobre el sistema de clasificación para los Juegos de Los Ángeles 2028, añadiendo que no había presión en el proceso.
Finalmente, Pascual se mostró optimista sobre el relevo generacional en el ciclismo femenino, apuntando a que «vienen corredoras que han sido ya medallas», lo cual es una señal de que hay calidad en las nuevas generaciones. «Es verdad que hemos pasado por años en los que la pista y la ruta no se podían compaginar, pero yo confío en que siempre habrá relevo generacional», concluyó.
