MADRID 15 Ago. (EUROPA PRESS) – Los últimos datos macroeconómicos publicados en China sugieren que la segunda mayor economía mundial podría estar perdiendo impulso en el arranque del tercer trimestre ante el impacto de las prolongadas tensiones comerciales con Estados Unidos, mientras que el consumo interno también ofrece muestras de menor vigor.
Producción Industrial en Declive
Según los datos publicados este viernes por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), la producción de las fábricas de China en el mes de julio aumentó un 5,7% interanual, lo que representa una disminución respecto al 6,8% observado en junio y el menor incremento desde noviembre del año pasado.
Por sectores, el valor agregado de la minería subió un 5% interanual, el de la manufactura un 6,2%, y el de la producción y suministro de electricidad, energía térmica, gas y agua un 3,3%. En el caso de la fabricación de equipos, el valor agregado aumentó un 8,4%, mientras que la fabricación de alta tecnología se incrementó un 9,3%.
En los primeros siete meses de 2025, el valor añadido total de las empresas industriales chinas creció un 6,3% interanual.
Ventas Minoristas en Retroceso
En julio, las ventas minoristas en China crecieron a un ritmo interanual del 3,7%, desacelerándose respecto al 4,8% del mes anterior. Este representa su menor incremento desde finales de 2024.
Acuerdo Comercial entre Estados Unidos y China
A principios de semana, Estados Unidos y China anunciaron un acuerdo para prolongar durante tres meses más la suspensión de una parte sustancial de los aranceles aplicados mutuamente. Esta decisión fue tomada tras la reunión de autoridades de Washington y Pekín en Estocolmo (Suecia) el 28 y 29 de julio.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció en la red Truth Social: «Acabo de firmar una orden ejecutiva que prorrogará la suspensión arancelaria a China durante otros 90 días. El resto de elementos del acuerdo permanecerán sin cambios». La nueva fecha límite se sitúa en el 10 de noviembre.
En un comunicado conjunto de ambos gobiernos, se detallaron los términos de este acuerdo, replicando los de la primera suspensión del 12 de mayo, también por un periodo de 90 días. Quedaron fijados en un 30% los aranceles a las importaciones chinas en Estados Unidos y en un 10% los gravámenes a los productos estadounidenses en China, frente a las tarifas del 145% y 125%, respectivamente, que habían sido anunciadas hasta entonces.
