La protagonista detrás de esta innovación es la empresa global Envision Energy, que está cambiando completamente nuestra visión de las turbinas, presentando un prototipo de una turbina de dos palas, una idea tan revolucionaria como plantar y cosechar energía en las costas. Este nuevo diseño tiene una estructura modular que incorpora un generador de inducción doblemente alimentado (DFIG) de alta velocidad, lo que no solo permite una gran estabilidad operativa, sino que también consigue una considerable reducción de peso. Con esta turbina se resuelven los problemas que siempre habían limitado a este tipo de diseños, y lo mejor es que requiere una menor cantidad de materiales que una turbina tradicional, lo que reduce los costos de fabricación, transporte e instalación.
Funcionamiento más que comprobado
Envision sometió su prototipo a casi dos años de pruebas intensivas, con resultados que superaron todas las expectativas. Tras más de 500 días de funcionamiento continuo, la turbina alcanzó una disponibilidad del 99,3%, con una producción equivalente a 3.048 horas de carga completa al año. Estos datos fueron comparables a los de turbinas de tres palas instaladas en el mismo lugar, demostrando que su rendimiento es igual de eficiente y que la turbina es viable comercialmente, por lo que está lista para su implementación a gran escala.
Revolucionando la energía eólica
Las expectativas para estas turbinas son muy altas, ya que si se combinan con inteligencia artificial, podrían convertirse en una herramienta aún más útil para la descarbonización global, permitiendo la creación de microredes locales o la optimización del espacio en proyectos híbridos. Sin duda este invento ha llegado a revolucionar la industria, no solo por su eficiencia sino por su potencial, ya que su diseño ligero facilita su transporte a regiones remotas o de difícil acceso donde instalar aerogeneradores convencionales es inviable.
Este tipo de soluciones abre la puerta a una rápida expansión de la energía eólica, sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura y como sus costos de fabricación y mantenimiento son más bajos, las hace atractivas para mercados de todo el mundo. Esta turbina ha llegado a romper los paradigmas de la industria eólica, demostrando que, con la tecnología adecuada, no es necesario hacer lo mismo que los demás para conseguir resultados increíbles. De hecho, ya han inventado turbinas sin aspas.
