El Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid) ha confirmado un nuevo positivo por peste porcina africana (PPA) en un jabalí abatido cerca de donde se localizó el primer animal infectado, lo que eleva a 27 los casos y a diez los focos desde que comenzó el brote, según ha informado el Ministerio de Agricultura.
Este animal, que presentaba síntomas, fue abatido en la zona de alto riesgo delimitada en un radio de seis kilómetros alrededor del primer caso, aunque en esta ocasión dentro del término municipal de Sant Cugat del Vallès, y no en Cerdanyola del Vallès como en los casos anteriores.
Cambios en la zona de infección
La detección de este nuevo foco ha obligado a modificar los municipios incluidos en la zona de infección dentro de un radio de 20 kilómetros alrededor de los focos ya establecidos.
Se han incorporado a la lista los municipios de Begues y Gavà, de la comarca del Baix Llobregat, así como Olesa de Bonesvalls y Subirats, de la comarca del Alt Penedès, según la nota de actualización del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Además, se han analizado cerca de 200 cadáveres de animales encontrados en el medio natural y en carreteras o vías ferroviarias en la zona infectada y sus alrededores, en un radio de 20 kilómetros del primer foco, todos los cuales han resultado negativos.
Los controles en las 55 granjas de porcino situadas en el área de 20 kilómetros siguen sin detectar ninguna sintomatología ni lesiones relacionadas con esta enfermedad, ha precisado el MAPA.
Estos hallazgos son el resultado del «intenso» trabajo de campo realizado por el Cuerpo de Agentes Rurales de la Generalitat, la Unidad Militar de Emergencias (UME), los Mossos d’Esquadra, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, y la Policía local.
Por lo tanto, se continúan realizando «intensas» labores de búsqueda de cadáveres de jabalíes y captura de animales en la zona infectada, así como el refuerzo de las medidas de aislamiento, vallados y control en los corredores de uso de jabalíes.
Además, se está evaluando el establecimiento de nuevas barreras en la zona de alto riesgo para tratar de reducir «al máximo» las posibilidades de movimiento de jabalíes hacia la zona más exterior del área infectada, según el MAPA.
Las administraciones central y autonómica han recordado la necesidad de mantener un alto nivel de alerta, con estrictas medidas de bioseguridad tanto en las explotaciones como en las poblaciones de jabalíes silvestres.
