Málaga.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado a España como un «ejemplo y orgullo ante una comunidad internacional» que observa cómo el país «da un paso al frente en la defensa de los derechos humanos» y en la condena a la «barbarie» en Gaza. Estas declaraciones fueron realizadas durante un acto de partido en Málaga, donde estuvo acompañado por la vicepresidenta primera del Gobierno y candidata socialista a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero. En este evento, Sánchez destacó su «admiración hacia un pueblo como el español, que se moviliza por causas justas como la de Palestina».
El mandatario hizo referencia a la última etapa de la Vuelta Ciclista a España, que llega este domingo a Madrid, donde están convocadas diferentes protestas debido a la participación de un equipo israelí en esta competición, en medio de los ataques a la población palestina en Gaza. Sánchez defendió que en «un país tan plural» y «diverso en lo territorial» como España, es vital que los ciudadanos se unan en «una causa justa que son los derechos humanos».
Durante su intervención, a la que asistieron ministros como Luis Planas e Isabel Rodríguez, Sánchez defendió las políticas impulsadas por su Gobierno, criticando a una oposición que, según él, «no dice nada» frente a «la barbarie en Gaza» ni ante otros problemas, limitándose a «insultar».
La vivienda, en el centro del debate
Sánchez destacó que la «política de vivienda» está en el centro de las «prioridades» de su Gobierno, considerando que se trata del «principal problema» no solo de Málaga, sino también de Andalucía, España y Europa en general. Resaltó la «nueva política de vivienda» impulsada por su Gobierno, que incluye la creación del Registro Único de Arrendamientos, diseñado para «poner en orden» el desorden existente con los apartamentos turísticos.
El presidente anunció que recientemente se han detectado «miles de irregularidades» en viviendas que intentan convertirse en alquileres turísticos. Asimismo, se retirarán 53.000 viviendas de este registro para que pasen a ser alquileres «constantes» en todo el país, de las cuales 6.000 se ubican en Málaga.
También subrayó la importancia de alcanzar un pacto de Estado frente a la emergencia climática, que «no va de siglas», sino de «vidas», y reafirmó el compromiso del Ejecutivo con la educación, la sanidad pública y el crecimiento económico.
Los pactos de PP y Vox
En su discurso, el líder del PSOE arremetió contra la «derecha faltona» que se opone a iniciativas en beneficio del «interés general», como la tramitación parlamentaria para la reducción de la jornada laboral, que no prosperó esta semana. Sánchez criticó a PP y Vox, afirmando que «son lo mismo», y comentó que el partido de Alberto Núñez Feijóo no dudará en recurrir a Vox si lo necesita para gobernar en las próximas elecciones andaluzas, como ha hecho en otras ocasiones.
Con respecto al actual presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, lo catalogó como «distante y displicente» en su gestión, al tiempo que defendió la candidatura de su vicepresidenta primera, María Jesús Montero, quien, según él, posee «ganas, compromiso, cercanía y trabajo para dar y tomar».
