El Instituto de Mercados Municipales de Barcelona (IMMB) ha puesto en marcha un ambicioso plan de autosuficiencia energética, cuyo objetivo es transformar la red de mercados de la ciudad en referentes de sostenibilidad y eficiencia. Los mercados municipales, además de ser espacios clave de abastecimiento de proximidad y cohesión social, representan un importante consumidor de energía debido a su actividad diaria, la climatización y el uso de equipamientos de conservación de alimentos. Y nada mejor que estrenar instalaciones de autoconsumo, como las placas fotovoltaicas que se han instalado en los espacios de Sants y Sant Antoni.
Placas solares para dos mercados de Barcelona
Las obras de instalación de placas fotovoltaicas en las cubiertas de los mercados municipales barceloneses de Sants y Sant Antoni han terminado este verano, según ha informado este miércoles el Ayuntamiento de Barcelona. Con estas dos intervenciones, llevadas a cabo por el Instituto Municipal de Mercados de Barcelona (IMMB), y las correspondientes a las obras de los nuevos mercados de la Abaceria y Montserrat, actualmente Barcelona cuenta con 17 mercados que están mejorando su autosuficiencia y eficiencia energética mediante estas tecnologías.
En el caso de las placas fotovoltaicas instaladas en la cubierta del Mercado de Sants, se ha invertido cerca de 167.530 euros en una actuación que ha durado seis meses. Esta instalación permite cubrir el 28 % del consumo eléctrico anual del mercado. La nueva instalación, un edificio inaugurado en 1913, ocupa cerca de 480 metros cuadrados del tejado, para lo cual se ha colocado una estructura prefabricada diseñada para no dañar la cubierta y mantener segura la instalación.
Por otro lado, en el Mercado de Sant Antoni, la instalación de placas fotovoltaicas que se ha completado este verano está situada en las cubiertas de cenadores exteriores, que acogen el mercado dominical, ocupando una superficie de 1.276,2 m². En total, el coste de esta instalación asciende a 472.542 euros. Se estima que toda la energía producida se consumirá en el Mercado de Sant Antoni, lo que cubrirá aproximadamente el 12 % de la demanda energética total del mercado, que es también uno de los refugios climáticos de la ciudad.
Estas actuaciones enmarcan dentro del Plan de Autosuficiencia Energética del Instituto de Mercados Municipales de Barcelona (IMMB), que comenzó en 2023. Este plan prevé acciones para cubrir el 27 % de la demanda energética global de todos los mercados municipales barceloneses.
Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, a finales de 2024 se estima que la energía fotovoltaica generada en los mercados será de 624.360 kWh, lo que equivaldría a un ahorro de 222 toneladas de CO2 anuales. La previsión es que en los próximos cinco años se alcance la cifra de 3.944.766 kWh, equivalente a un ahorro de 1.420 toneladas de CO₂.
En definitiva, con este plan de autosuficiencia energética de los mercados municipales en la ciudad condal, ejemplificado en estas dos nuevas placas fotovoltaicas, no solo se responde a una necesidad ambiental, sino que se presenta como un ejemplo de innovación urbana, donde se entrelazan la tradición comercial y un futuro energético sostenible.
