Si te sorprendió que Noruega convierta el CO2 en comida, prepárate porque ahora Estados Unidos utilizará fotones altamente concentrados para resolver uno de los mayores desafíos de la industria: la producción de acero, una actividad responsable de casi el 7% de las emisiones globales.
Este proyecto es liderado por Pacific Steel Group y no se trata de una simple fábrica, sino de una central de producción de acero energéticamente autosuficiente que se extenderá por 70 hectáreas en el desierto de Mojave, de las cuales 25 estarán cubiertas por paneles solares, baterías y aerogeneradores.
La instalación generará la energía necesaria para alimentar hornos de arco eléctrico capaces de fundir chatarra metálica sin utilizar combustibles fósiles como el carbón o el gas natural. Esto permitirá que el impacto ambiental positivo sea realmente enorme.
Se estima que la planta producirá 450.000 toneladas de varilla corrugada al año, mientras evita la emisión de 370.000 toneladas de CO2 anuales, lo cual es equivalente a retirar 75.000 vehículos de las carreteras.
La siderurgia funcionará con energía renovable el 85% del tiempo y además incorporará sistemas de captura de carbono para neutralizar cualquier emisión residual, marcando un antes y un después en la producción de acero.
Un aporte para la sociedad y el planeta
La inversión en este proyecto supera los 540 millones de euros, pero sin duda vale la pena, pues se espera que cree cerca de 450 empleos directos en los próximos cinco años, con un plan de formación asociado para capacitar a los trabajadores en estas nuevas tecnologías.
Y por si fuera poco, con este proyecto se impulsará la economía circular, ya que en lugar de exportar casi medio millón de toneladas de chatarra metálica para su reciclaje en otro lugar, ahora se realizará todo en el mismo sitio, lo que reducirá la contaminación del transporte y será un gran aporte para nuestro planeta.
Sin duda, esta iniciativa va mucho más allá de la producción de acero, ya que nos demuestra que las grandes industrias pueden ser autosuficientes en energía. Esto podría ser un ejemplo a seguir para otras industrias que consumen mucha energía, como la del cemento o la química.
Con este avance, Estados Unidos se posiciona como un gran líder en energías renovables, demostrando que las energías verdes tienen el potencial de ser utilizadas incluso en las industrias más complejas.
