El Cristo del Otero, la escultura de Jesucristo más alta de España, parece rozar la luna en la noche del sábado 10 de agosto, en una instantánea capturada por el fotógrafo JuanK, natural de Granollers (Barcelona). Esta imagen se sitúa dentro de los preparativos para el próximo eclipse total de sol previsto para el 12 de agosto de 2026.
El fotógrafo, que había captado la luna en Granollers la noche anterior con apenas tres horas de sueño, se trasladó hacia Palencia con su cámara y sus tres pasiones: la luna llena, la fotografía y la cultura popular, según explicó en una conversación con EFE.
Tras planificar meticulosamente la hora de salida de la luna, su trayectoria, las condiciones del cielo, y la altura del cerro y del monumento, eligió el lugar ideal para el encuadre: el Camino de La Miranda, a unos 600 metros del Cristo del Otero. Este corredor visual proyectaba una luna de cinco metros de diámetro.
Ajustes técnicos y preparación
JuanK concluyó que “puede enfocarse al Cristo y a la luna simultáneamente gracias al hiperfocal”, después de realizar los ajustes técnicos correspondientes y sortear cables eléctricos, trasladándose a un campo de cereal segado para evitar obstáculos visuales.
Su experiencia culminó con una serie de disparos “para la eternidad”, resultado de días de planificación y de un primer ensayo cargado de emoción y expectación ante el fenómeno del eclipse total.
Expectativas para el próximo eclipse
JuanK expresó su entusiasmo al señalar que “¡¡un minuto y 42 segundos de eclipse total!! Se me pone la piel de gallina” al pensar en el evento de próximo año, cuando Palencia será uno de los lugares de la Península con mejor ubicación para apreciar este fenómeno astronómico, mientras enseñaba su brazo cubierto de pelos de punta.
Palencia se convertirá en un espacio privilegiado para observar el eclipse. No habrá muchos referentes como el Cristo cubista de Victorio Macho en el trayecto del fenómeno por el norte de la Península Ibérica y las Baleares, que son los únicos lugares terrestres del planeta desde donde se podrá seguir este evento astronómico.
Por ello, justo un año antes del eclipse es el mejor momento para una primera toma de contacto entre el monumento, los astros y el fotógrafo.
