MADRID, 5 de febrero (EUROPA PRESS) – Un total de 90 mujeres están nominadas a la 40 edición de los Premios Goya, que se celebrarán el próximo 28 de febrero en Barcelona. Esta cifra representa un 38 por ciento de representación femenina entre productoras, directoras, guionistas, intérpretes y otras profesionales del sector, frente a los 146 hombres que optan a levantar un ‘cabezón’ y que representan el 62 por ciento de los nominados, según ha dado a conocer este jueves la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA).
La entidad que ha analizado las nominaciones a los Premios Goya 2026 asegura que la brecha de género persiste en los Goya, a pesar de que el dato de representación femenina «confirma una tendencia de crecimiento». Celebran especialmente las nominaciones de ‘Los Domingos’, dirigida, escrita y producida por mujeres, con Alauda Ruiz de Azúa como directora y guionista, y Marisa Fernández Armenteros, Sandra Hermida y Nahikari Ipiña en la producción.
Este hecho ha sido catalogado como «excepcional» en la historia de los galardones. CIMA señala que en cuatro de las cinco candidatas a ‘Mejor Película’ hay mujeres en los equipos de producción, aunque «solo dos» –‘Los domingos’ de Alauda Ruiz de Azúa y ‘Sorda’ de Eva Libertad– están dirigidas por mujeres.
Asimismo, la entidad destaca que a lo largo de la historia de los Goya solo Pilar Miró (1996), Icíar Bollaín (2003) e Isabel Coixet (2005 y 2017) han logrado recibir el Goya a Mejor Dirección. «Un dato que refleja con claridad el camino que aún queda por recorrer en términos de reconocimiento», afirma CIMA. En esta edición, están nominadas a esta categoría Carla Simón y Alauda Ruiz de Azúa.
No obstante, la brecha de género no se expresa de forma homogénea en los distintos departamentos técnicos, y allí surgen, según CIMA, contrastes especialmente significativos. Este año, Dirección de Fotografía, Montaje y Dirección de Arte concentran una de cada cinco nominaciones femeninas (Bet Rourich, Victoria Lammers y Laia Ateca, respectivamente).
CIMA también subraya que, en Dirección de Fotografía, preocupa que en más de cuatro décadas de los Premios Goya solo una mujer, Daniela Cajías, ha sido reconocida con el galardón. No obstante, señalan que se trata de un campo «históricamente masculinizado donde la presencia femenina sigue siendo muy reducida«.
El caso de Dirección de Arte es aún más llamativo; a pesar de que las mujeres ocupan entre el 60 por ciento y el 65 por ciento de los puestos desde hace años (Informes CIMA), ese peso profesional no se traduce en premios. En cuarenta años de historia, únicamente Ana Alvargonzález, por ‘Pa negre’, ha obtenido el Goya en esta categoría, lo que evidencia «una clara desconexión entre la amplia participación femenina y su reconocimiento en los principales galardones«.
Entre las categorías técnicas, el sonido destaca especialmente, ya que de los cinco equipos nominados, cuatro incluyen mujeres y dos están conformados íntegramente por ellas. Se trata de ‘Sirat’, con Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, cuya nominación al Oscar marca un hito histórico, y ‘Los domingos’, integrado por Andrea Sáenz Pereiro y Mayte Cabrera.
Entre los avances que percibe CIMA, la categoría de Dirección Novel muestra un 40 por ciento de presencia femenina, con las candidaturas de Gemma Blasco y Eva Libertad, una sección donde las mujeres han conseguido importantes reconocimientos en los últimos años. Asimismo, el 60 por ciento de los guiones nominados han sido escritos o coescritos por mujeres, confirmando el peso creciente de las creadoras en el relato cinematográfico contemporáneo.
CATEGORÍAS TRADICIONALMENTE «FEMINIZADAS»
El análisis también evidencia que siguen existiendo categorías «feminizadas», como Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Maquillaje y Peluquería, lo que pone de manifiesto la persistencia de estereotipos de género en los oficios vinculados a la estética dentro de la industria.
Por su parte, la diversidad sigue siendo una asignatura pendiente para CIMA. Un año más destaca especialmente la ausencia de diversidad étnico-racial, con solo una actriz racializada entre las nominadas: Antonia Zegers, de origen chileno. Además, a excepción de contadas ocasiones como ‘Maspalomas’, la presencia de voces y narrativas LGTBIQ+ continúa siendo «muy limitada» en las principales categorías.
No obstante, esta edición también trae noticias esperanzadoras. Por primera vez en la historia de los Goya, una intérprete sorda, Miriam Garlo, está nominada a Mejor Actriz, marcando un hito en términos de accesibilidad y representación. Además, el 60 por ciento de las actrices nominadas tienen más de 40 años, frente al 47 por ciento registrado en 2025, lo que apunta «a una lenta pero significativa mejora del edadismo que sufre esta industria».
En definitiva, CIMA concluye que los datos confirman que todavía existen barreras estructurales que impiden una igualdad real en el sector audiovisual. «Consolidar los logros alcanzados en los últimos años y seguir impulsando políticas de igualdad, diversidad e inclusión resulta hoy más urgente que nunca», advierte la entidad.
