El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, llegó al Tribunal Supremo el pasado 27 de noviembre. Este jueves, el alto tribunal evalúa si Ábalos y su exasesor, Koldo García, continuarán en prisión preventiva. Ambos están en esta situación desde la mencionada fecha, en el contexto del juicio por presuntas comisiones ilegales relacionadas con contratos de mascarillas.
Los magistrados Antonio del Moral, Juan Ramón Berdugo y Pablo Llarena, quienes son responsables de revisar las decisiones del juez instructor del caso, deliberan en dos vistas a puerta cerrada sobre los recursos que las defensas de Ábalos y García presentaron contra su ingreso en prisión. La acusación popular, que coordina el Partido Popular (PP), se opondrá a estos recursos.
Cambio de Abogado por Tercera Vez
Las vistas judiciales se celebran días después de que Ábalos cambiara por tercera vez de abogado. La semana pasada, Carlos Bautista, del despacho Chabaneix Abogados Penalistas, presentó su renuncia y Ábalos anunció que su nuevo letrado será Marino Turiel. A pesar de estos cambios, el juez Leopoldo Puente determinó que Carlos Bautista debía seguir representando al exministro en la vista de este jueves, ya que el nuevo abogado no podría «comparecer debidamente instruido de la causa».
Así, el antiguo abogado de Ábalos defenderá el recurso que presentó contra su ingreso en prisión, argumentando que si existiese riesgo de fuga, no habría acudido «sin resistirse» y «como un cordero al matadero» a la vistilla convocada por el juez para revisar sus medidas cautelares. Aunque solo intervendrá Bautista en la defensa de Ábalos, su nuevo abogado, Marino Turiel, también asistirá como oyente, según informan fuentes jurídicas.
Riesgo «Extremo» de Fuga
El juez determinó la prisión para Ábalos y García al considerar que había un «riesgo extremo» de fuga ante las elevadas penas que podrían enfrentar en el juicio: la Fiscalía solicita 24 años de prisión para el exministro y 19,5 años para su exasesor, mientras que las acusaciones populares demandan hasta 30 años de cárcel.
Para el tercer acusado, el presunto comisionista Víctor de Aldama, actualmente en libertad, se solicitan 7 años de prisión.
La abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, también argumentará contra el riesgo de fuga, subrayando que la relevancia mediática del caso hace que sea poco probable que el exasesor se fugue. Además, calificó de «exageradas» las solicitudes de prisión presentadas por las acusaciones, tildándolas de «desorbitadas».
Tanto Ábalos como García están enfrentando acusaciones relativas a la supuesta concertación para obtener «un común beneficio económico» en la contratación pública de empresas llevadas a cabo por el empresario Víctor de Aldama, aprovechando la posición de Ábalos en el Gobierno y su papel en el PSOE como secretario de Organización.
El Tribunal Supremo aún debe fijar la composición de la Sala, las pruebas para el juicio y establecer una fecha, que según fuentes consultadas, se prevé que sea entre finales de febrero y principios de marzo, con una duración estimada de dos meses.
