Publicado el: 9 de enero de 2026 a las 11:33
La reforestación con castaños en Tenerife continúa avanzando como una de las principales actuaciones tras el incendio forestal del verano de 2023. El Cabildo insular ha logrado restituir ya 3.770 árboles y desarrolla un ambicioso proyecto que combina recuperación ambiental, conservación genética y apoyo directo al sector agrícola local.
Con un presupuesto total superior a 1.660.000 euros, la iniciativa continuará hasta 2027 y combina la recuperación ambiental con el desarrollo agrícola, reforzando el cultivo tradicional del castaño como parte del patrimonio rural de la isla.
Detalles del Proyecto de Reforestación
El proyecto ha progresado a través de varias etapas, incluyendo el diagnóstico rural participativo, la identificación genética de variedades tradicionales, el establecimiento de un vivero de plantas injertadas y la preparación de las parcelas dañadas mediante la retirada de escombros antes de la replantación.
Desde la consejería insular de Sector Primario, explican en un comunicado que en los últimos meses, agricultores de toda la isla han cedido alrededor de 19.000 castañas de 9 variedades diferentes que se destinarán a obtener los patrones sobre los que se injertarán las variedades de cultivo tradicional.
Colaboración entre Técnicos y Sector Primario
En este proceso, también se pone en valor el trabajo de los técnicos del Servicio de Agricultura del Cabildo, que junto a TRAGSA han trabajado de la mano de los agricultores para seleccionar las castañas para conseguir los patrones sobre los que se injertarán las variedades de cultivo tradicional.
Esta iniciativa se suma a otras como las ayudas para el apoyo a la restauración, tras el fuego, a las que la institución insular destinó 250.000 euros, y los trabajos de actualización catastral en la zona afectada, a través de SEGIPSA, con un presupuesto de 136.000 euros.
Agricultores de toda Tenerife aportaron alrededor de 19.000 castañas de nueve variedades tradicionales, que se utilizarán para producir portainjertos que posteriormente se injertarán con cultivares locales y se redistribuirán entre los agricultores afectados por los incendios.
Esta iniciativa complementa otras medidas post incendio, incluidas las subvenciones de restauración y actualizaciones catastrales, fortaleciendo la colaboración entre técnicos, servicios agrícolas y agricultores para recuperar paisajes al tiempo que apoya la agricultura local y la sostenibilidad a largo plazo.
