11 de enero de 2026. El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha convocado para el próximo viernes, 16 de enero, a las 09:00 horas, a los agentes sociales para avanzar en las negociaciones de la nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para este año. Según fuentes sindicales, en la última reunión, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, propuso una subida del SMI del 3,1% para 2026, que lo llevaría a 1.221 euros mensuales por catorce pagas, sin tributación en el IRPF. Esto significaría un incremento de 37 euros al mes respecto a la actual cantidad, con carácter retroactivo desde el 1 de enero, una vez se apruebe.
Esta propuesta se alinea con las recomendaciones del Comité de Expertos que asesora al Gobierno sobre el SMI, sugiriendo un incremento del 3,1% si se mantenía la exención de tributación, o del 4,7% si pasara a tributar.
Para propiciar el acuerdo con la CEOE, el Ministerio de Trabajo se ha comprometido a estudiar «seriamente» las reglas de “relajación” de la Ley de Desindexación en los contratos públicos, una cuestión que ha sido defendida tanto por los sindicatos como por las organizaciones patronales, y que la CEOE había establecido como condición para apoyar las subidas del SMI en los años 2024 y 2025.
La indexación del salario mínimo a los contratos públicos también cuenta con el respaldo del Ministerio de Trabajo, que ha abogado de manera reiterada por incorporar mecanismos que faciliten un impacto salarial más favorable en la contratación pública. Sin embargo, esta idea ha encontrado resistencia en el Ministerio de Hacienda.
A pesar de estas dificultades, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reconoció en una entrevista que existe una «discrepancia» con el Partido Socialista en este ámbito. No obstante, el Ministerio de Trabajo está comprometido a buscar un acuerdo «para relajar las reglas de desindexación en ciertas condiciones laborales,» un esfuerzo que se está promoviendo en el marco de la transposición de la Directiva Europea de Salarios Mínimos, donde el diálogo social tripartido busca reformar los mecanismos de compensación y absorción para que la subida del SMI no sea absorbida por complementos salariales existentes.
Tras la última reunión, los agentes sociales acordaron estudiar la propuesta del Gobierno en sus órganos de dirección. No obstante, parece que, de no haber cambios significativos, CCOO y UGT darán su aprobación al acuerdo.
En contraste, la patronal mantiene cautela y aún no ha expresado su postura sobre la propuesta del Ejecutivo. Sin embargo, tanto el Ministerio de Trabajo como los sindicatos han valorado positivamente la actitud «propositiva» de la CEOE en estas negociaciones, con Pérez Rey manifestando su optimismo sobre la posibilidad de que la CEOE se una al acuerdo.
Los sindicatos, que habían propuesto una subida del 7,5% con tributación en el IRPF, consideran que la propuesta del 3,1% sin tributación se sitúa, de todos modos, por encima de la inflación media anticipada para 2025 (2,7%), lo que permitiría cubrir el aumento del coste de vida y alinear el salario mínimo con la recomendación de la Carta Social Europea de garantizar el 60% del salario medio neto.
Además, los empresarios han indicado que la posición de la CEOE sobre la subida del SMI se definirá en función de lo que se discuta en la reunión del próximo viernes. De ser aprobada, esta subida podría ser el doble de la propuesta anterior de la patronal, que sugiere un incremento del SMI del 1,5%, alcanzando los 1.202 euros brutos al mes.
Reglas de Absorción y Compensación
La intención del Ministerio de Trabajo es aprobar la subida del SMI de forma independiente, pero como parte de un acuerdo más amplio de reformas. No obstante, la reforma de las reglas de absorción y compensación se presenta como un tema complicado, ya que persiste la oposición de la CEOE.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha asegurado que no se renunciará a abordar esta reforma, abogando para que se presente en el Consejo de Ministros el mismo día en que se apruebe el importe del SMI para 2026, aun cuando su entrada en vigor se pueda retrasar.
El SMI continuará sin tributar
Se confirma que el SMI de este año no tributará. El Ministerio de Trabajo ha consensuado con Hacienda que la subida se mantenga exenta, según ha confirmado el secretario de Estado de Trabajo.
Hacienda ha mostrado disposición a revisar la deducción actual en el IRPF para ajustarla a la nueva subida del SMI. Sin embargo, este enfoque no convence a los sindicatos, que lo consideran un «parche» sin solución efectiva.
Las últimas subidas del SMI, pactadas solo con sindicatos
Al inicio de 2026, el SMI se establece en la misma cuantía que finalizó 2025: 1.184 euros al mes por catorce pagas. El Gobierno aprobó en febrero de 2025 un incremento del 4,4%, llegando a 1.184 euros mensuales, lo que representa un aumento de 50 euros respecto al año anterior. Este incremento fue logrado a través de un acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT, pero sin contar con el apoyo de la patronal.
La última vez que CEOE y Cepyme respaldaron un aumento del SMI fue en 2020, cuando se incrementó de 900 a 950 euros mensuales. Aunque el Ministerio de Trabajo no está obligado a negociar el incremento del SMI, habitualmente busca alcanzar acuerdos con sindicatos y empresarios.
