Desde el gobierno de Castilla-La Mancha explican que el objetivo de estas ayudas es que el ganado pueda coexistir con la fauna salvaje y que, como novedad respecto al año anterior, se incrementa la prima un 30 % para adaptarla al precio por cabeza que también ha aumentado en el último año en el mercado.
Para hacer efectivo este incremento, antes de que finalizara el pasado año, la Consejería modificó las órdenes de bases y, posteriormente, se ha procedido a la publicación de las convocatorias.
Incremento del 30 % en las primas a los ganaderos
Recientemente, el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) recoge la publicación de las ayudas para ganaderos de extensivo de la región, dirigidas a paliar los posibles daños causados por aves necrófagas, mientras que las dirigidas a mitigar los daños relacionados con ataques de lobo ibérico se convocaron hace cinco días.
Las primeras se convocan por el procedimiento de tramitación anticipada, en régimen de mínimos, para paliar los daños producidos por aves necrófagas al ganado doméstico, con un presupuesto previsto de 50.000 euros.
Por su parte, el 31 de diciembre se convocaron por el procedimiento de tramitación anticipada y también en régimen de mínimos las ayudas dirigidas a cubrir los daños relacionados con ataques de lobo ibérico para 2026, con una cuantía de 170.000 euros.
Compatibilizar biodiversidad y actividad ganadera
La finalidad de estas subvenciones es hacer posible la conciliación entre la presencia de las aves necrófagas y del lobo ibérico con los usos ganaderos de la región, en especial con la ganadería extensiva.
El programa incluye una tramitación anticipada bajo las normas de mínimos, asignando 50.000 euros para incidentes de aves carroñeras y 170.000 euros para las pérdidas relacionadas con el lobo durante 2026 en las explotaciones ganaderas extensivas afectadas de toda la región.
En general, las subvenciones pretenden equilibrar la conservación de la biodiversidad con los medios de vida ganaderos extensivos, reduciendo los costes de los conflictos y manteniendo al mismo tiempo los sistemas pastorales tradicionales y la coexistencia a largo plazo entre la fauna protegida y las economías rurales dentro del territorio de Castilla-La Mancha de forma sostenible.
