El exministro José Luis Ábalos envió al empresario Víctor de Aldama a Venezuela en el verano de 2019 con el propósito de entregar una carta a Juan Guaidó, en la que manifestaba su apoyo como presidente encargado de la República. En esta comunicación, Ábalos ofrecía el respaldo de las empresas públicas españolas para la fase de recuperación que se avecinaba. La fecha de la carta, 26 de julio de 2019, se documentó por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que la halló en un teléfono móvil de Aldama durante la investigación que se lleva a cabo en la Audiencia Nacional sobre una trama de fraude del IVA de hidrocarburos en la que este empresario estaba presuntamente involucrado.
Esta investigación se entrelaza con otro caso en un juzgado de la Audiencia Nacional relacionado con sospechas de corrupción en el Ministerio de Fomento durante la dirección de Ábalos, lo que condujo a la detención de Aldama. Este empresario fue liberado provisionalmente tras acordar colaborar con la Fiscalía. Un informe de la UCO, al que se ha tenido acceso recientemente, sitúa el comienzo de la relación entre Ábalos y Aldama en julio de 2019, aunque los investigadores sugieren que debió existir una conexión previa, dado el nivel de responsabilidad que el ministro confirió al empresario.
Carta a Guaidó
En la misiva dirigida a Guaidó, Ábalos ofrecía a Venezuela «todas las empresas públicas y de prestigio reconocido internacional que puedan necesitar, así como todas las empresas privadas que nosotros podamos recomendar». Asimismo, designaba a Aldama como enlace en las relaciones con el país sudamericano. Ábalos también expresaba el reconocimiento de España hacia Guaidó, a quien se consideraba ganador de las elecciones celebradas en 2018 en Venezuela, subrayando el interés de España en solucionar la crisis «institucional, social y económica» que afectaba a la nación.
Con miras a facilitar este proceso de recuperación, Ábalos reiteraba el compromiso de España de apoyar a las empresas españolas que permanecieran en disposición de colaborar. Esta oferta, en el contexto de tensiones internacionales y una crisis interna en Venezuela, refleja los intentos del gobierno español por influir en la situación en ese país y respaldar la transición hacia una nueva etapa política.
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