El pasado sábado, la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y la Universidad Villanueva hicieron historia al celebrar el ‘I Concierto Universitario de Año Nuevo: De Viena a Madrid’, un evento impresionante que tuvo lugar en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música, con la asistencia de más de 2.000 personas.
Este recital tiene como objetivo convertirse en una cita anual que no solo evoca el tradicional Concierto de Año Nuevo de Viena, sino que también busca acercar la música clásica a las nuevas generaciones y a toda la comunidad universitaria. Organizado en colaboración con la Fundación UNIR y la Fundación EME, este evento subraya el compromiso de las universidades con la transferencia del conocimiento en el ámbito de las artes escénicas.
«La universidad tiene la responsabilidad de ser depositaria y transmisora de la alta cultura. Con este concierto, queremos recordar la vigencia de la música clásica como un lenguaje universal que une generaciones y contribuye a la formación integral y humanística de nuestros estudiantes y de la sociedad en su conjunto», afirmó el rector de UNIR, José María Vázquez García-Peñuela.
En este evento, se dieron cita diversas autoridades académicas y personalidades del ámbito institucional, incluyendo al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. La comunidad universitaria, junto al público general, inauguró el año reivindicando el papel de la cultura como eje vertebrador de la sociedad.
Un tributo al bicentenario de Strauss
Como parte de las celebraciones del bicentenario del nacimiento de Johann Strauss Jr. (1825-1899), el programa del concierto incluyó las piezas más aclamadas del compositor, quien es considerado una figura icónica del romanticismo tardío vienés. Desde el vals ‘El Emperador’ hasta la polca ‘Estudiantes’ y la marcha ‘Napoleón’, el repertorio demostró su capacidad para emocionar a un público diverso.
«Este concierto no es solo una celebración musical, sino un acto de transferencia cultural. Queremos que la universidad sea el puente que conecte el mejor legado de Strauss con los jóvenes del siglo XXI», destacó Ernesto Monsalve, director del programa y profesor en UNIR.
La interpretación musical fue llevada a cabo por la Joven Orquesta Sinfónica de Valladolid, junto con las voces del Orfeón Moratalaz, el Orfeón de Hortaleza ‘Maestra Dolores Marco’ y el Coro Escolar de Hortaleza. La actuación también se complementó con la elegancia visual del Ballet Bailarte, que recreó la atmósfera de los grandes salones europeos.
