MADRID, 11 (EUROPA PRESS)
El proyecto ‘La base y la cruz’, del estudio Pereda Pérez Arquitectos y Lignum S.L., ha sido el ganador del Concurso Internacional para la resignificación del Valle de Cuelgamuros, anteriormente conocido como Valle de los Caídos. A través de una «gran grieta», se busca transformar este espacio en un lugar que fomente el diálogo y la pluralidad.
La decisión fue anunciada este martes por el jurado del Concurso Internacional de ideas en una rueda de prensa en La Casa de la Arquitectura, en Madrid. El secretario general de Agenda Urbana, Iñaki Carnicero, destacó que la propuesta ganadora fue seleccionada por su «valentía» al enfrentarse a la monumentalidad del conjunto existente.
Según Carnicero, «Es un proyecto que con bastante valentía se enfrenta a la monumentalidad del conjunto existente. Propone una nueva visión de este conjunto monumental donde se definen los límites, donde se da más protagonismo a la naturaleza, hacia la arquitectura y donde se rompe la axialidad que tanto había caracterizado este monumento, produciendo una gran sombra y una gran grieta que facilita el encuentro y que invita a una visión más plural, más democrática, donde se incluyan muchas perspectivas».
LA CRUZ PERMANECERÁ EN EL RECINTO
En lo que respecta a la cruz, esta permanecerá en el recinto. Fuentes del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática manifestaron en marzo que el Gobierno «jamás» consideró derribarla, ya que sin ella no se puede explicar el significado del Valle, “El nacionalcatolicismo se explica ahí”, puntualizaron.
El 27 de marzo de este año, el Gobierno anunció una inversión de 30 millones de euros en la resignificación del Valle de los Caídos. De esta cantidad, 4 millones serían destinados al concurso de ideas y redacción del proyecto, mientras que 26 millones se destinarían a la resignificación, museografía y construcción de un museo o centro de interpretación.
El concurso fue convocado el 13 de abril y se llevó a cabo en dos fases. Tras la primera sesión, que tuvo lugar el 23 de julio, se seleccionaron diez propuestas finalistas de entre las 34 recibidas. Entre las propuestas finalistas se encuentran ‘Caminos de memoria’, ‘NUDE ARCHITECTURE’, ‘Luz que emerge’, ‘sub.onere.terrae’, ‘Élan Vital’, ‘CARNE Y PIEDRA’, ‘herida.memoria.luz’, ‘LA FALLA’ y ‘elbrazodel76’.
El objetivo de este concurso, según el Ejecutivo, es resignificar el conjunto monumental y su entorno desde una triple dimensión: artística, arquitectónica y paisajística, ofreciendo al Valle de Cuelgamuros «una mirada plural, inclusiva y contemporánea» mediante una intervención «respetuosa» con quienes ahí están inhumados, «sostenible y consciente de su legado». Se imagina como un lugar de «encuentro, lleno de actividad y de gente».
El jurado, compuesto por profesionales destacados como el arquitecto británico David Chipperfield y la artista española Cristina Iglesias, eligió por unanimidad la propuesta ‘La base y la cruz’, indicando que es «la que con mayor coherencia arquitectónica responde a los requisitos establecidos en las bases del concurso».
El acta del jurado destaca que «su gesto de horizontalidad, representado por una línea de sombra que se contrapone a la monumentalidad original, implica una estrategia inteligente y de gran sensibilidad para introducir una lectura diferente y separada de la preexistencia». Además, se percibe una reformulación de los límites entre arquitectura y naturaleza en el nuevo tratamiento de la exedra.
La propuesta busca equilibrar el peso del monumento mediante una nueva plataforma situada entre el paisaje y la basílica. Esta base, concebida como «umbral y lugar de acogida», transforma la llegada en «una experiencia de reencuentro entre arquitectura, historia y territorio». La sombra proyectada por esta estructura, «ligera y contenida», actúa como metáfora «de acogida y reflexión», invitando al visitante a una mirada distinta sobre el conjunto monumental y su memoria.
En palabras del jurado, la intervención enfrenta la escala del monumento sin necesidad de demolición, generando «un discurso potente de independencia y renovación». La propuesta, que además será galardonada con la adjudicación del contrato de servicios para el desarrollo del proyecto, «destaca por su capacidad para asumir la complejidad del lugar y acoger la diversidad de miradas como parte central de su planteamiento». Según el Ministerio de Vivienda, también «ofrece una interpretación sensible y plural del Valle de Cuelgamuros, que invita al entendimiento común a través del arte, el paisaje y la arquitectura».
Cada una de las diez propuestas finalistas ha sido premiada con 60.500 euros (IVA incluido) en reconocimiento a la calidad y profundidad de sus planteamientos. Una vez se lleve a cabo la adjudicación del contrato, el equipo ganador asumirá la coordinación del proyecto en sus diversas manifestaciones —artística, arquitectónica y paisajística—, así como la dirección facultativa de las obras correspondientes a la construcción del centro de interpretación, la restauración y adecuación del conjunto monumental y la implantación museológica.
