PFB Serveis Funeraris es una empresa ubicada en el Tanatorio de Badalona que ha lanzado un servicio pionero ‘pet friendly’. Este innovador servicio permite que las mascotas de los difuntos estén presentes en las salas de velatorio, facilitando así la despedida de los propietarios.
La iniciativa tiene como objetivo principal ofrecer el máximo apoyo emocional a las familias, reconociendo el importante rol que los animales de compañía tienen en la vida de las personas. En colaboración con ITVET, una certificadora especializada en espacios pet-friendly, se han establecido protocolos específicos que aseguran el respeto, la seguridad y la higiene durante todo el proceso.
Tanatorio pet friendly: un servicio pionero que abre el velatorio a las mascotas
El tanatorio de Badalona ha puesto en marcha este servicio para permitir que las mascotas puedan despedirse de su «compañero de viaje». En las últimas semanas, hasta once animales, en su mayoría perros y gatos, han tenido la oportunidad de despedirse de sus propietarios en el velatorio, como explica Joan Oller, director financiero y de administración de Pompas Fúnebres Badalona (PFB).
«El duelo de la mascota, cuando no puede hacer esta acción, es mucho más largo, porque lo que hace es esperar a su compañero de viaje», relata Oller, quien menciona que esta situación ha sido retratada en múltiples películas.
Si bien los animales tienen un «espíritu de supervivencia» que les ayuda a buscar otro referente en la familia, los primeros momentos sin su propietario y sin un espacio de despedida pueden provocar «desorientación» en ellos. Oller agrega: «Poderse despedir de él, ver a la familia triste, hace que el perro, al final, pueda entender que ha pasado algo extraordinario», subrayando que el servicio está disponible para quienes lo requieran en todos los tanatorios gestionados por PFB.
¿Cómo viven los animales la despedida y por qué ayuda a su proceso de duelo?
El directivo de la compañía, cuyos servicios abarcan varios municipios del área metropolitana de Barcelona, asegura que las mascotas «interactúan de alguna forma» con la persona fallecida. «Tienen un rato en el que se relacionan con el difunto a su manera; algunas lo hacen más intensamente, otras menos: todas olfatean, algunas lamen», explica Oller, hasta que «llega un momento en el que el animal considera que ya se ha despedido».
Es en este momento cuando se percibe que la mascota «se da por satisfecha», puede cerrar el luto y, así, «buscar un referente» nuevo que le ayude a «sentirse segura dentro de la familia».
Las personas que han solicitado este servicio viven una situación «emocionalmente muy intensa», describe Oller, ya que representa «cerrar el círculo»: «Es un momento de paz, de terminar de una forma muy humana el viaje de la persona que ha muerto y dar paso a una nueva realidad».
Interacción emocional: olfateo, lamidos y el instante en que la mascota «cierra el círculo»
Esta iniciativa, que surgió de una conversación informal entre compañeros de PFB, ha requerido la adaptación de las instalaciones, la formación de los trabajadores y la obtención del certificado ITVET para garantizar que los tanatorios de la empresa sean amigables con las mascotas y cumplan con la ley estatal de bienestar animal.
«Nos dimos cuenta de que no estábamos preparados para tratar de forma profesional con mascotas: conocemos el sector funerario, pero los animales son un mundo absolutamente diferente», añade Oller.
Una empresa certificadora ayudó a PFB a definir los protocolos y medidas necesarias, como una declaración responsable para las familias que deberán acreditar que su mascota está vacunada y tiene chip y seguro, además de contar con espacios para que los animales puedan beber agua. Oller señala que «tenemos que pensar en aquellas familias a las que no les gustan las mascotas» y que, en momentos de convivencia en salas de velatorio próximas, se han creado protocolos específicos de limpieza.
Un modelo certificado: adaptación de espacios y protocolos para garantizar convivencia y bienestar animal
Actualmente, el proceso de obtención del certificado se encuentra cerca del 75 % de ejecución, aunque para asegurar el inicio «con garantías» del servicio, la empresa certificadora proporcionó a PFB unos protocolos «básicos».
Oller afirma que la iniciativa, que esporádicamente ya se había ofrecido en los tanatorios de la compañía, ha tenido una acogida «bestial».
«La verdad es que creo que somos pioneros», comenta, recordando que PFB planea abrir a finales de 2026 un tanatorio específico para despedir a las mascotas. Este proyecto, «con una cierta envergadura y que conlleva unas implicaciones administrativas importantes», no se quiere “mezclar” con el velatorio para personas.
Una acogida masiva y un futuro tanatorio exclusivo para mascotas en 2026
Esta situación, sumada a la falta de espacio en el recinto de Can Ruti, ha llevado a la empresa a buscar una nueva localización -aún por definir- para las nuevas instalaciones, que podría ser fuera de la ciudad de Badalona.
La medida responde a una creciente demanda social y a la concienciación sobre el vínculo emocional que se crea entre las personas y sus mascotas, buscando permitir que ese lazo se mantenga incluso en los últimos momentos.
Esta iniciativa de incluir a las mascotas en el proceso de duelo es parte de una tendencia que está transformando el sector funerario español, con el objetivo de ofrecer servicios más personalizados y adaptados a las necesidades de las familias.
