Los pueblos indígenas están pidiendo desde siempre que se respeten sus derechos, sus tradiciones y sus territorios y han participado en varias cumbres del clima. Sin embargo, es en esta COP30 de Belém, Brasil, donde su participación realmente está siendo atendida. Las voces indígenas están siendo escuchadas no solo en el país anfitrión, sino en todo el mundo, enfrentándose a la inteligencia artificial y su contaminación del medio ambiente, así como a la desinformación climática y los bulos negacionistas.
Entre los eventos más destacados organizados se encuentra la Cumbre de los Pueblos y la primera edición de la Cumbre de Mujeres indígenas, que comenzará mañana miércoles y se extenderá hasta el viernes.
Pueblos indígenas y Cumbre de Mujeres Indígenas, el corazón del Día 3 de la COP30
Las comunidades indígenas siempre han tenido su lugar en las cumbres climáticas, pero en la COP30 su presencia se ha multiplicado para la participación en la Cumbre de los Pueblos y también en la primera Cumbre de Mujeres Indígenas que se desarrollará desde este miércoles hasta el viernes.
Hoy y mañana, los asuntos temáticos previstos en la agenda diaria se relacionan con salud, empleo, educación, cultura, justicia, derechos humanos, integridad de la información y trabajadores; además, también estará sobre la mesa el Balance Ético Global, reforzando la equidad y la responsabilidad moral en la gobernanza climática.
Desinformación climática: una carta pública y 375 firmas para frenarla
La desinformación también afecta a la COP30, como lo demuestran las múltiples mesas redondas organizadas desde su inicio sobre este asunto. Especialistas buscan analizar el cómo, el cuándo e incluso el porqué de la proliferación de noticias sesgadas en los últimos años.
Hoy se ha presentado una carta pública para combatirla, con más de 375 firmas de académicos, investigadores y coaliciones internacionales.
Índice de Riesgo Climático Global: 30 años de extremos y países más vulnerables
El último estudio del Índice de Riesgo Climático Global elaborado por Germanwatch cifra en más de 9.700 los sucesos climáticos extremos ocurridos entre 1995 y 2024, que generaron más de 830.000 muertes en el mundo.
Según este documento, el 40 % de la población mundial vive en 11 países especialmente afectados por el riesgo climático: República Dominicana, Birmania, Honduras, Libia, Haití, Granada, Filipinas, Nicaragua, India, Bahamas y China.
La cara oculta de la IA: su huella de carbono, energía y agua en el clima
«Sea cual sea su propósito, cada interacción con la IA -a través de Gemini, ChatGPT o DeepSeek- genera un impacto negativo en el medioambiente» por su huella de carbono, energía o agua, advierte Vishal Jain, experto en el tema a cargo del equipo GreenMind, que mide la huella ecológica de las herramientas de inteligencia artificial.
Voces desde los bosques tropicales: Emmanuel Bendo y Raoni Metuktire en la COP30
Emmanuel Bendo, miembro de la comunidad de pigmeos bayaka de la República Centroafricana, que representa el 1 % de la población de este país y está asentada en las zonas forestales del sur del mismo, donde vive de la caza, recolección y aprovechamiento de los bosques. A pesar de que la UNESCO integró sus tradiciones orales en el Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, «las empresas madereras nos han arrebatado nuestro hábitat», que consiste en «el bosque, todo lo que nos legaron nuestros abuelos». Bendo espera un compromiso serio para la protección de su comunidad en la COP30.
También es destacable la presencia del cacique indígena Raoni Metuktire, símbolo de la defensa del Amazonas y de los derechos de las comunidades indígenas locales, quien ha lanzado un llamamiento para evitar nuevos proyectos de explotación petrolífera cerca de la desembocadura de este río.
Desde los bosques tropicales que se quiere proteger mediante la aplicación del TFFF, han llegado dos figuras representativas de los pueblos indígenas, uno africano y el otro brasileño, quienes buscan hacer oír su voz ante los líderes de la COP30. Entre sus reclamaciones destaca que Lula revoque el permiso dado a las petroleras para que puedan explotar combustibles fósiles en la desembocadura del Amazonas, lo que consideran un verdadero sacrilegio para la naturaleza.
