El juez del caso Koldo en el Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, no pudo ocultar su asombro por las escasas comprobaciones realizadas hasta 2021 en el PSOE sobre la liquidación de gastos en efectivo. Esta revelación se dio a conocer a partir del testimonio del exgerente del partido, Mariano Moreno Pavón, quien afirmó: «no me diga usted que eso es un sistema de control».
Las comprobaciones de Ferraz
Las incertidumbres que surgieron del testimonio de Moreno Pavón y de una trabajadora encargada de hacer los pagos motivaron al magistrado a solicitar a la Audiencia Nacional que indagara más sobre estos pagos en efectivo en el PSOE, para determinar si pudieron incurrir en delitos de blanqueo u otros.
El exgerente explicó que en las devoluciones de gastos solo se comprobaba si el gasto se ajustaba a lo que se contemplaba para su pago en caja (como comidas, gasolina y kilometraje) y si el CIF en la factura era correcto.
«¿Sería entonces posible que alguien recolectara tickets de restaurantes de sus familiares, vecinos, o se lo encontrase casualmente y lo presentase?», preguntó el juez. Moreno Pavón, algo dudoso, admitió que no podía descartar esta posibilidad, aunque consideraba extraño que pudiera ocurrir.
El asombro del juez
El juez confrontó a Moreno Pavón, señalándole que «para eso sirven los controles en las organizaciones», al confirmar que no había «un método» para verificar que la persona que reclamaba la factura la había pagado. También admitió que no existía un superior que autorizara esas liquidaciones de gasto, siendo los máximos responsables de cada Secretaría los que tomaban estas decisiones.
Addicionalmente, comentó que, cuando el pago no era individual y se realizaba al equipo de la Secretaría de Organización, no podía comprobar si el dinero se repartía después entre los miembros del equipo. El magistrado remarcó que ese control parecía inefectivo, ya que la misma persona que firmaba la solicitud de reembolso era quien la autorizaba, lo que puede dificultar la verificación de la procedencia del dinero.
En defensa de su trabajo, Moreno Pavón afirmó que todos los sistemas de control «van evolucionando» y que en 2021 se aprobó una instrucción interna que limitaba esos pagos en efectivo a 1.000 euros.
Sin billetes de 500 en la caja
El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, intentó sin éxito entender por qué José Luis Ábalos dejó de recibir esos pagos en metálico en 2019, optando por recibir «en el pack del equipo de Secretaría de Organización». Luego, su sucesor Santos Cerdán también adoptó esta práctica.
Luzón también indagó sobre la posibilidad de que se pagaran liquidaciones con billetes de 500 euros. Moreno Pavón rechazó esta afirmación, alegando que esos billetes «no son útiles para estas cajas», y aseguró que estaba «casi seguro» de que no había billetes de 100 ni de 200 euros en uso.

Ese mismo día, una trabajadora que se encargaba de realizar estos pagos en efectivo testificó. En mensajes con Koldo García, evidenciaba su deseo de que él recogiera una cantidad que tenía guardada, manifestando que no le gustaba «tener tanto dinero en el cajón».
La trabajadora, empleada del PSOE desde 1987, explicó que rellenaba los formularios de liquidaciones con los tickets que le entregaban; Ábalos los firmaba, y luego ella los entregaba en administración para recoger el dinero, que posteriormente entregaba a Ábalos o a Koldo, quien distribuía los gastos de la Secretaría de Organización.
También mencionó que había entregado dinero a Paco Salazar, otro «jefe» de la Ejecutiva, como parte de una práctica habitual para «facilitar el trabajo» a sus superiores, algo que a ella no le agradaba. «Yo no tengo por qué tener dinero en el cajón que no es mío», expresó.
Además, la trabajadora mencionó que solía meter el dinero en sobres para evitar llevarlo a mano y anotó nombres y cifras, asegurando que «nunca» entregó billetes de 500 euros.
Actualmente, las liquidaciones de gastos se realizan mediante transferencias. Esta secretaria destacó que el sistema fue modificado en 2021, coincidiendo con el cambio de gerente y la llegada de Santos Cerdán.
