Centenares de miles de personas han salido este sábado a las calles de más de 70 ciudades españolas para exigir el fin del genocidio palestino y que el Gobierno de España frene el comercio de armas con Israel, coincidiendo además con el segundo aniversario de la guerra en Gaza.
A Madrid le «duele Gaza»
En Madrid, desde Atocha hasta Callao y durante más de tres horas, una gran marea de personas ha protestado contra el genocidio del pueblo palestino: 400.000 personas según los organizadores y 92.000 según la Delegación del Gobierno en Madrid.
Proclamas como «Me duele Gaza», «stop genocidio», «todas somos Palestina», «no es política, es humanidad», «el mundo calla, Palestina sangra», «Madrid será la tumba del sionismo», «Gaza, aguanta, Madrid se levanta» y «Palestina libre» se han escuchado en pancartas y cánticos.
Los colores blanco, rojo, negro y verde resaltaron no solo en las miles de banderas palestinas desplegadas, sino también en camisetas y en los ya conocidos broches de sandías, que distintas personalidades han utilizado para apoyar al pueblo palestino a nivel mundial.
Ibrahim, de las Asambleas de Madrid con Palestina, celebró que «el Estado español está demostrando que es solidario con la causa palestina». Añadió que la gente no solo protesta por la cantidad de niños muertos, sino porque entiende que Palestina es un sujeto político luchando por su libertad y dignidad.
Demostrando unidad, distintas personalidades políticas se unieron a la marcha, incluyendo a la ministra de Sanidad, Mónica García, quien expresó su orgullo por el pueblo madrileño al manifestar «no al genocidio, no a la impunidad y no a la violación del derecho internacional».
En la apertura de la marcha, la líder de Podemos, Ione Belarra, la eurodiputada de Sumar, Estrella Galán, y la coordinadora del Movimiento Sumar, Lara Hernández, coincidieron en su llamado al Gobierno de España para romper relaciones con los «genocidas» e impulsar la liberación de los españoles detenidos en Gaza.
70.000 personas en Barcelona
En Barcelona, aproximadamente 70.000 personas, según la Guardia Urbana, se manifestaron para pedir el fin inmediato del «genocidio» en Gaza y la liberación de los miembros de la Global Sumud Flotilla detenidos por Israel.
A bordo de la Flotilla viajaban figuras como la presidenta del grupo parlamentario de la CUP, Pilar Castillejo, la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el concejal de ERC en Barcelona, Jordi Coronas.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y dirigentes de ERC, Comuns y la CUP participaron en la marcha, convocada por más de 600 entidades bajo el lema «Fin del comercio de armas y de las relaciones con Israel».
Oriol Junqueras, presidente de ERC, aseguró que «la humanidad se avergonzará durante generaciones del genocidio» en Gaza y se mostró preocupado por la situación de Jordi Coronas, «retenido ilegalmente por parte del Estado israelí» al ser parte de la Flotilla.
La protesta barcelonesa se caracterizó por ser más familiar que en jornadas anteriores, donde los estudiantes predominaban. Destacados personajes catalanes, como el entrenador del Manchester City, Josep Guardiola, y los periodistas Jordi Évole y Marc Giró, también se hicieron presentes, participando en un video previo para convocar a la movilización.
10.000 participantes en Pamplona
En Pamplona, tuvo lugar una multitudinaria manifestación con 10.000 participantes, según la Delegación del Gobierno, donde la presidenta de Navarra, María Chivite, se unió a la causa, acompañada de su familia y otros asistentes de la comunidad y el País Vasco.
En Galicia, miles de personas desafiaron la lluvia marchando por las calles de Vigo, expresando su solidaridad con la causa palestina y denunciando el genocidio que Israel comete en la Franja de Gaza.
En O Grove (Pontevedra), cerca de mil manifestantes protestaron contra la presencia del exprimer ministro israelí Ehud Olmert en el Foro La Toja, donde discutió sobre las expectativas de paz en Gaza con el palestino Samer Sinijlawi.
Cientos de personas también se concentraron en solidaridad con el pueblo palestino en otras ciudades españolas, como Sevilla, Málaga, Logroño, Murcia, Valladolid y Valencia. En Santander, ciudadanos formaron una cadena humana alrededor del Hospital de Valdecilla en un gesto simbólico de apoyo a Gaza frente a la devastación de su sistema de salud.
