La Ría de Ferrol es un embalse semi-cerrado que recibe continuamente efluentes industriales y urbanos, almacenando contaminantes como Hg, Cu, Pb y Zn. En la actualidad, es considerada una de las zonas más contaminadas en el norte de España, según el Instituto Español de Oceanografía (IEO). Además, se ha documentado la significativa contribución del agua de escorrentía, causada por la lluvia urbana, a la contaminación de las aguas costeras.
Aumento de bacteria E. coli
Mariscadores llevarán a la Justicia el aumento de contaminación en la ría de Ferrol: la cofradía de pescadores de Barallobre, en Fene (A Coruña), ha anunciado su intención de iniciar “acciones legales por los daños y perjuicios causados por la contaminación en la ría de Ferrol” contra el Ayuntamiento de Neda (A Coruña), donde se han detectado recientemente “zonas problemáticas”.
La decisión de la cofradía ha trascendido después de que la Xunta de Galicia comunicara que el empeoramiento en las condiciones de las aguas en buena parte de los bancos de producción se debe al aumento de la bacteria E. coli, lo que podría llevar a reclasificar esas áreas como zona C.
El colectivo de profesionales indicó en una nota de prensa que el banco de As Pías, el mayor de la ría, ha empeorado “considerablemente sus registros y pasará a ser todo zona C, afectando gravemente su explotación”, lo que impactará en la extracción de almeja o navaja y en el litoral de los ayuntamientos de Fene y Neda.
Los recientes controles microbiológicos, afirmó la cofradía de Barallobre, advierten sobre la situación entre O Montón y el astillero de Navantia en Fene, llegando hasta la siderúrgica Megasa, en Narón (A Coruña). Esta situación queda reflejada en una resolución del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia, publicada recientemente.
Así, se indicó que “las zonas problemáticas se deben a vertidos realizados desde Neda, lo que ya había sido avisado sin que se tomaran medidas para solucionar los problemas”. Ante este contexto, la cofradía lamenta las “consecuencias directas para los mariscadores, tanto a pie como a flote”.
“Solo podrán faenar de lunes a jueves, teniendo que enviar el producto a una batea de reinstalación en la parte exterior de la ría; esto conlleva precios de venta más bajos al no poder comercializar directamente en lonja, pérdidas por mermas de producto y cobros aplazados, lo que dificulta gravemente la economía de las familias,” han señalado.
La cofradía fenesa ha expresado que lo “más preocupante” es la “degradación del producto a nivel local y gallego”, lo que supone un retroceso en el esfuerzo realizado durante los últimos años para valorizar y prestigiar los mariscos de la ría de Ferrol.
En su comunicado, resaltan que el “problema no es responsabilidad del sector, sino de la falta de control de vertidos” y se han comprometido a “llegar hasta el final para defender a nuestros socios y exigir responsabilidades”, además de reclamar a las administraciones competentes que se tomen medidas urgentes.
