Liberan al lince Walabi, un joven macho nacido en Portugal, que a partir de este martes se convierte en un nuevo residente del Espacio Natural de Doñana. Este lugar es emblemático para la conservación de la biodiversidad y simboliza la recuperación de esta especie endémica de la Península Ibérica.
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, participó en la liberación de Walabi, quien fue criado en el Centro de Cría en Cautividad de Silves, Portugal. Este ejemplar pertenece a una línea genética de alto valor, lo que refuerza el objetivo de diversificación genética de la población de Doñana-Aljarafe, una de las subpoblaciones históricas de esta especie.
La suelta de Walabi se llevó a cabo en la finca Las Marismillas, ubicada en el entorno del Pinar del Faro y Las Salinas, dentro del ámbito del Parque Nacional. Catalina García destacó que la liberación del lince «representa un paso más en una historia colectiva de éxito que demuestra que la conservación funciona cuando se apoya en la ciencia, en la cooperación y en una gestión pública constante y rigurosa».
Liberación blanda para mejorar asentamiento
Walabi ha sido equipado con un collar de seguimiento que permitirá monitorizar sus desplazamientos, comportamiento e integración en su nuevo hábitat. La suelta se llevó a cabo mediante un sistema de «liberación blanda», en un cercado de preadaptación donde permanecerá durante varias semanas antes de su incorporación definitiva al medio natural. Este método reduce la dispersión temprana y mejora las probabilidades de asentamiento, favoreciendo una adaptación progresiva a las condiciones del entorno.
“El lince ibérico ha pasado de ser una especie al borde de la extinción a convertirse en un ejemplo internacional de recuperación gracias a una estrategia coherente, mantenida en el tiempo y compartida entre administraciones, técnicos, agricultores, ONG, cazadores, propietarios de fincas y sociedad en general,” subrayó la consejera.
La liberación de Walabi se enmarca en las acciones de refuerzo genético que se han desarrollado en la población de Doñana-Aljarafe desde 2007. Entre ese año y 2023 se han liberado un total de once individuos genéticamente diferenciados con el objetivo de aumentar la variabilidad genética y mejorar la viabilidad de esta subpoblación.
De 94 ejemplares a más de 2.400
La liberación de Walabi en Doñana refuerza el papel de este espacio natural como uno de los pilares históricos de la recuperación del lince, según la consejera.
A principios de siglo, apenas quedaban 94 ejemplares de lince ibérico en toda la Península, la mayoría en territorio andaluz. Desde entonces, la aplicación de medidas integrales sobre el hábitat, la disponibilidad de presas, la reducción de amenazas y la gestión genética han permitido revertir una tendencia que parecía irreversible. “Hoy podemos hablar de una recuperación sólida, basada en datos y en resultados contrastados,” afirmó.
Según el último censo disponible, correspondiente a 2024, se estima que hay 836 ejemplares de lince ibérico en Andalucía, dentro de una población peninsular que alcanza los 2.401 individuos. Además del crecimiento cuantitativo, se ha producido una expansión territorial hacia nuevas áreas y una mayor conectividad entre núcleos de población, como zonas de Granada (Sierra Arana), Córdoba (entorno de Cabra) o Almería (Sierra María-Los Vélez).
La liberación de Walabi en Doñana refuerza el papel de este espacio natural como uno de los pilares históricos de la recuperación del lince. Si Walabi logra asentarse y reproducirse, contribuirá a ampliar la variabilidad genética del conjunto poblacional, un factor esencial para que la especie pueda resistir cambios ambientales, epidemias y futuras presiones ecológicas. Su seguimiento continuará durante los próximos meses para evaluar su adaptación y confirmar el impacto positivo de la reintroducción.
